Mini Clubman John Cooper Works: ¡el espacio ya no es excusa!

231 CV, tracción integral y un buen maletero. ¡Encima ya no es tan feo!

El Mini Clubman John Cooper Works es un buen ejemplo de evolución. El anterior Clubman era un coche poco agraciado estéticamente, en cambio, la segunda generación luce un aspecto mucho más conseguido, que alcanza su cenit ahora con esta versión John Cooper Works. Sinceramente, no me parece que Mini quiera desarrollar un deportivo radical como sí podría ser el Mini JCW de tres puertas, sino más bien un compacto con mucho estilo y con suficiente potencia para disfrutar de la conducción.

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Y es que el carácter de los Mini John Cooper Works ha ido variando ligeramente, desde los más radicales en la primera generación hasta el actual, mucho más refinado y utilizable en el día a día. Ha perdido mala leche en favor de la practicidad, al fin y al cabo, generalmente los dueños de un Mini no buscan ser los más rápidos en el circuito. Pero cuidado con este Mini Clubman JCW porque tiene muchos atributos para ser tremendamente eficaz.

 

 

Por ejemplo: por primera vez en la historia de Mini, un John Cooper Works montará tracción integral, esto hace que el coche alcance un nuevo nivel dinámico y sea mucho más eficaz. Ves: no quiere ser algo nervioso, quiere ser un deportivo relajado. El motor 2.0 turbo desarrollado para las versiones John Cooper Works mantiene los 231 CV del modelo de tres puertas y supone un extra de 39 CV respecto al Mini Clubman S

La potencia se enviará a las cuatro ruedas mediante una transmisión manual de seis velocidades, aunque de manera opcional se podrá elegir la ZF automática de ocho marchas con manejo secuencial. Es curioso como el consumo, con esta segunda transmisión, disminuye en seis décimas respecto al manual (6,8 litros versus 7,4 l). Esta versión cuenta además con un arsenal de ayudas a la conducción como Dynamic Stability Control con un desarrollo específico, el EDLC, diferencial electrónico o el Dynamic Damper Control, para variar la dureza de la suspensión.

Los datos que arroja son buenos. El Mini Clubman John Cooper Works es capaz de acelerar de cero a cien en 6,3 segundos, rodeado de un sonido muy agradable gracias al escape deportivo y te aseguro que una vez a esa velocidad, podrá detenerse de nuevo muy rápido gracias al sistema de frenos Brembo de serie. 

 

 

Estéticamente, el Clubman recibe una serie de detalles para diferenciarse del resto de la gama. Nuevo paragolpes delante, toma de aire de mayor tamaño, un alerón en la parte trasera y un paragolpes trasera rediseñado marcan la diferencia. Se podrá elegir también entre tres llantas y distintas combinaciones de colores, como por ejemplo la que puedes ver en la galería, exclusiva para esta versión.

Te recuerdo que el Mini Clubman tiene una capacidad de maletero de 360 litros, con la banqueta trasera reclinada esta alcanza los 1.250 litros. Nada mal para un Mini. Las plazas traseras también mejoran su espacio notablemente y cinco pasajeros podrán gozar del equipamiento exclusivo de esta versión, como el arranque mediante botón, los asientos deportivos tapizados en alcántara o las inserciones en símil de fibra de carbono.

 

 

No voy a perder mucho tiempo hablándote del equipamiento que esta versión puede montar, ya que es prácticamente todo el que puedes imaginar: ISOFIX, luces de LED, sensor de lluvia, sensor de parking, cámara trasera, control de crucero adaptativo, toma de USB, navegador opcional en una gran pantalla de 8,8 pulgadas o el servicio Mini Connected in-car, que permite al Mini estar permanentemente conectado a internet mediante una SIM.

En definitiva, si buscas la estética de un Mini, te gustan las sensaciones deportivas pero no quieres renunciar al espacio y a la practicidad, la marca te ofrece esta versión que será protagonista entre las novedades del Salón de París 2016

 

 

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