Los 7 coches que salvaríamos de un apocalipsis nuclear

Imagina que tenemos que viajar a Marte porque nuestro país esta cerca de la destrucción. Estos coches deberían estar en nuestra ‘Arca de Noé’.

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Probablemente, estos son los coches más importantes de la historia. He intentado ser lo más objetivo posible, pero está claro que cada uno tendrá sus siete coches que salvarían del apocalipsis, en caso de una autodestrucción de nuestro planeta. Creo que estos vehículos representan a las mil maravillas los más de 100 años de industria del automóvil, desde su nacimiento, hasta el máximo lujo y representación pasando por la popularización de los coches gracias a la cadena de montaje de Henry Ford y su Ford Model T. 

 

Benz Patent-Motorwagen

El 29 de enero de 1886, un industrial que se dedicaba a fabricar motores en Mannheim desde 1883, solicitó la patente nº 37.435 al gobierno alemán para producir un triciclo con un pequeño motor de combustión interna acoplado bajo el puesto de conducción, en el eje trasero. Lo bautizó como Benz Patent-Motorwagen y está considerado como el primer coche de la historia. En 1893, Benz producía el Benz Victoria, primer vehículo de cuatro ruedas de la marca: a finales del siglo XIX, Benz ya era uno de los más importantes fabricantes de coches, con una producción de más de 550 vehículos al año. Habría que llevarlo sí o sí.

 

Ford Model T

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Pero si hay un coche cuya presencia en nuestra particular ‘Arca de Noé’ es fundamental, es el Ford Model T. El 12 de agosto de 1908 comenzaba la producción del sueño de Henry Ford: crear un vehículo a motor barato, que pudiese transformar la manera de viajar de la gente. Con 20 CV de potencia, 540 kg de peso y 71 km/h por hora de velocidad máxima, el principal logro de este vehículo fue su precio: de 800 a 1.000 dólares. Gracias a la cadena de producción, se pudieron rebajar notablemente sus gastos y esto permitió que el Ford Model T fuese el primer vehículo comercial de la historia: en 1923 se producían 1.800.000 unidades del Model T, es decir: un único modelo suponía un tercio de la producción mundial. Este Ford cambió la historia del automóvil y se merece un puesto de honor en nuestro asentamiento de Marte.

 

Rolls-Royce Phantom IV

Puro lujo: estos son todos los Rolls-Royce Phantom de la historia

El Model T popularizó el automóvil, pero marcas como Rolls-Royce fueron también fundamentales en el desarrollo tecnológico. Podía haber elegido cualquier vehículo de esta noble marca, pero me quedo con el que probablemente sea el más exclusivo y representante de lo que ofrece un Rolls-Royce: lujo, exclusividad y calidad de vida. En 1950 nacía el Rolls-Royce Phantom IV y solamente se iban a fabricar 18 ejemplares en sus seis años de producción. Dedicado a casas reales y jefes de estado, el espíritu del éxtasis se encuentra genuflexionado. España cuenta con 4 ejemplares, por lo que ya sabemos donde ir a buscar uno.

 

Ferrari 250 GTO

¿Qué sería del automóvil sin la pasión de los grandes deportivos? Aquí cada uno podría poner el que considere más importante, yo elijo el Ferrari 250 GTO. Nació en el mundo de la competición y finalmente se convirtió en el vehículo más caro sobre la faz de la tierra. Sobre la base de un Ferrari 250 GT SWB, el ingeniero Giotto Bizzarrini insertó el motor V12 de tres litros del 250 Testa Rossa. La base era potente, pero si encima le metes una de las carrocerías más bellas jamás producidas por el hombre, no es de extrañar que esta maravilla sea hoy una joya cuyo precio puede ser 80 veces superior al de una casa. Su pedigree en competición es indudable, ya que el 250 GTO ganó el campeonato del mundo de 1962, 63 y 64, convirtiéndose en el coche a batir en una época dorada del motorsport.

 

Citroën DS

El Citroën DS, también conocido como ‘el Tiburón’, marcó una notable evolución en el diseño y en la técnica de los coches. El diseño empezaba a ser importante, así como la aerodinámica y elementos de confort que con el paso de los años se han convertido en fundamentales. Es bonito, es tecnológico y fue un éxito. Su suspensión neumática le dotaba de un gran nivel de confort, mientras que elementos como los faros direccionables o los elevalunas eléctricos hacían babear a propios y extraños. Un gran avance para llegar a los coches tal como los entendemos hoy en día y que, bajo mi punto de vista, se merece salvarse de la destrucción total.

 

Tesla Model 3

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Llegamos al presente y lo que será el futuro. En todos estos años ha habido muchos coches importantes para esta industria, pero si hay uno que resulta particularmente prometedor, ese es el Tesla Model 3. La marca americana quiere seguir el ejemplo del Ford Model T y popularizar una tecnología que hoy todavía no ha despegado: los coches eléctricos. Sin duda, el futuro pasa por la utilización de energías limpias y el día en que se cree un vehículo eléctrico barato, fiable y con una buena autonomía está cada vez más cerca. El Tesla Model 3 quiere ser ese coche y no me cabe duda que lo conseguirá: en su presentación, la marca americana consiguió pedidos por un valor de 10.000 millones de dólares, dejando claro lo revolucionario que puede ser este vehículo. Tendríamos que llevarlo a Marte para poder seguir avanzando en esta tecnología.

 

Apple Car / Google Car

Los coches autónomos será los protagonistas del futuro, no me cabe duda. En los próximos años, cambiarán de manera brutal el transporte urbano y también fuera de las ciudades. Estoy seguro que seguiremos conduciendo, al menos los que disfrutamos con ello, pero la conducción autónoma facilitará mucho nuestras vidas. Que dos gigantes como Apple y Google ya estén trabajando en un coche autónomo pone sobre la mesa que no estamos ante una broma y el lanzamiento de estos vehículos puede ser una revolución tan importante como la del iPhone en el mercado de los móviles. Tendríamos que llevarnos esa tecnología con nosotros, por si acaso.

 

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