El primer Seat de la historia

No, no es el Ibiza... Te contamos cómo nació el primer Seat.

Si eres muy jovencito es muy posible que ni te suene el nombre... Pero hubo un antes que el Ibiza, León y compañía... Se trataba del Seat 1400, el primer coche creado por la marca española hace ya un porrón de años. Sin duda, uno de los más emblemáticos junto al legendario Seat 600.

Fue el 13 de noviembre de 1953, tres años después de la constitución de la compañía, cuando salía de la cadena de montaje de la Zona Franca de Barcelona el primer coche Seat. El 1400 estaba concebido como un elegante y lujoso vehículo de gama alta basado en gran medida en los modelos americanos de la época. Su origen era el reciente Fiat 1400 (previamente tuvieron lugar conversaciones con la marca italiana para fabricar automóviles con su licencia), el primer monocasco del constructor transalpino que había sido presentado en 1950.

 

 

Aunque a priori la llegada de este imponente sedán no era la mejor alternativa en un país diezmado por una guerra civil, la elección de este modelo no fue casual: los cuerpos oficiales del Estado necesitaban motorizarse, y además era un vehículo muy adecuado para formar parte del servicio público de taxis. Justo en el año 1953, cuando sale a la calle el primer Seat 1400, deja de estar racionalizada la gasolina en España.

Inicialmente, la producción del primer Seat de la historia se limitaba a cinco unidades diarias. Su precio franco en fábrica era de 121.875 pesetas de la época (lo que equivaldría a 41.735 euros al cambio de hoy). Al finales del ejercicio 1954 ya se habían entregado 954 unidades del 1400. En la Feria de Muestras de Barcelona de junio, Seat presentó el modelo en sociedad y recibió hasta 10.000 peticiones, algo que permitió rebajar su precio a 117.000 pesetas (39.648 euros de hoy). La capacidad de producción fue incrementándose paulatinamente, y cuando el Seat 1400 cesó su fabricación en 1964 ya se habían vendido más de 98.000 unidades.

 

Fábrica del Seat 1400
Imagen de la fábrica del Seat 1400

 

En el apartado mecánico, el 1400 fue uno de los primeros coches europeos con carrocería autoportante. Destacaba también por su parabrisas de una sola pieza y curvado, además de por su sistema de calefacción. Estaba disponible en versiones de 4 puertas, familiar, taxi, 7 plazas y furgoneta cerrada. Con motores de potencias comprendidas entre 44 y 58 CV, y con cambio de 4 marchas, sus características técnicas eran las clásicas de la época: bloque delantero longitudinal y eje trasero propulsor rígido, que incorporaba diferencial.

A lo largo de su historia, el Seat 1400 contó con tres versiones que incorporaron mejoras estéticas y mecánicas. La primera, contaba con un motor de propulsión con cuatro cilindros, 1.394 cc y 44 CV. Con sus 1.130 kilos de peso, era capaz de alcanzar los 120 km/h.

 

Seat 1400

 

La segunda variante, denominada Seat 1400 A, llegó en la primavera de 1954. Con una carrocería de formas más bulbosas y más cromados, equipaba un motor de 50 CV que llegaba a los 125 km/h. Además, su depósito pasaba de 48 a 55 litros.

Finalmente, en diciembre de 1956 se lanzó el Seat 1400 B, con más cromados, neumáticos de banda ancha, una carrocería bicolor y una luneta trasera más grande que incrementaba la visibilidad. Junto a mejoras en frenos y suspensión, el bloque aumentó de nuevo su poderío hasta los 58 CV y los 125 km/h de velocidad máxima. Esta versión fue reemplazada a mediados de 1958 por el 1400 B de segunda serie o Especial. Su cuadro de instrumentos, equipado con un termómetro, hizo que recibiera el apodo de Mercurio.

Tal y como se ha comentado anteriormente, junto a estas carrocerías convencionales existieron otras especiales lanzadas para cubrir determinadas necesidades específicas: entre otras, variantes familiares y comerciales, e incluso un Seat 1400 B alargado, denominado Gran Turismo.

 

Seat 1400 ambulancia

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