Vídeo: Así se pone en órbita un Corvette de 4.000 CV

Daniel Pharris, el piloto, intentó despegar de lado. Y esto fue lo que ocurrió...

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

En el mundo de los vídeos de coches, las carreras son un filón inagotable de espectáculo. Y éste es cortesía de Daniel Pharris, piloto (demasiado literalmente) del vehículo protagonista, un Corvette de más de 4.000 CV -4.055, para ser exactos-, biturbo.

Participaba en el evento conocido como Radial Revenge, que se lleva a cabo en el Circuito de Tulsa, Oklahoma. Su rival era Brandon Pesz, quien estaba al volante de un Camaro alimentado con óxido nitroso (si eres tunero o fan de la saga Fast and Furious, ya sabes de qué hablo). Cuando ambos pisaron el acelerador, sus coches hicieron un caballito y las ruedas empezaron a patinar. Brandon dejó de apretar el pedal, pero Daniel siguió. La zaga de su vehículo chocó contra el asfalto y salió disparado hacia la atmósfera. El dragster navegó unos 90 metros por el aire antes de regresar a tierra firme, deslizándose por la pista y deteniéndose en la línea de meta.

“Como la mayoría de los presentes vieron, despegué como si me fuera a las Bahamas”, dijo Pharris después. “Se supone que estas cosas no pasan, pero, por desgracia, algunas veces ocurren. Esto no es como pasear a Miss Daisy; se parece más a cabalgar sobre un toro. Tienes que estar preparado para lo que sea cuando llevas más de 4.000 CV”, añade.

Tienes mucha razón, Daniel. Y nos alegramos de que todo el mundo esté bien. Recordad, niños: los deportes de motor pueden ser peligrosos. Especialmente, cuando cuentas con esa cantidad de caballos bajo el pie derecho.

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