Derek Warwick: el piloto de F1 con más vidas que un gato

Vas a conocer la increíble historia de Derek Warwick, fue un piloto de F1 en los 80 con más vidas que un gato. Sufrió varios accidentes terroríficos y nunca resultó herido.

Imagen de perfil de Javier Prieto

En la F1 han existido corredores con suerte, otros con mucha suerte y luego está Derek Warwick. El ex piloto inglés demostró en la F1 que tenía más vidas que un gato. Sufrió varios accidentes terroríficos y jamás se lesionó. Un caso digno de estudio.  

Te contamos las hazañas que demuestran que Derek Warwick es un ex piloto de F1 con más vidas que un gato. De hecho, venció varios combates a la muerte. Siempre ha sido más rápido que ella.  Por cierto, aunque no fue considerado como uno de los mejores pilotos de la historia, el británico sí atesoraba un gran talento. Probablemente, si hubiera conducido alguno de los grandes monoplazas de la especialidad, habría ganado más de un gran premio. Y seguro que al volante de ellos, habría protagonizado impresionantes adelantamientos y carreras épicas.

México 1987: Primer combate con la muerte

El combate contra la señora de la guadaña, que siempre merodeaba por su entorno personal y profesional, comenzó en 1987. La dama de negro se presentó en el Circuito Hermanos Rodríguez donde se celebraba el GP de México 1987. Eligió como víctima a Derek Warwick. Su Arrows, tras perder el control en una curva, chocó violentamente y a gran velocidad contra un muro. Las imágenes mostraban un cuerpo inmóvil en el interior del coche blanco.

El público contuvo la respiración durante unos segundos. Tras el brutal impacto, se temían lo peor. Sin embargo, el inglés salió de su bólido como si no hubiera ocurrido nada. Un año más tarde, protagonizó otro terrorífico choque. Fue durante los libres del GP de Canadá 1988. En el asfalto de Montreal  se pegó un piñazo contra una protección de hormigón. Una vez más, el británico demostró que tenía más vidas que un gato. 

Monza 1990: Gasta otra de sus 7 vidas

El combate mejicano tuvo su continuación en el GP de Italia 1990. Monza, el Templo de la Velocidad, parecía un lugar propicio para los planes de la siniestra dama. Y la curva de la Parabólica, el escenario perfecto para ejecutarlos. En ese punto, curiosamente otro giro a izquierdas, Warwick perdió el control de su Lotus. Tras estamparse contra las protecciones, volcó. Y en esa terrible posición, salió disparado a la pista donde recorrió varios metros. Finalmente, se detuvo en medio del asfalto.

El resto de coches lo esquivaron milagrosamente. No te olvides que estaba en plena recta donde se alcanzan velocidades de vértigo. El inglés salió por su propio pie de su bólido como pudo. ¿Y qué hizo? Se marchó corriendo a su box para coger el muletto -buga de reserva- y volver a la prueba...de vida. ¿Lesiones, abandonos, shock por lo sucedido? No. El de Hampshire desconocía el significado de esas palabras.

Y como la desgracia no pudo con él, se cebó con su hermano Paul. El joven de 22 años de edad murió en una prueba de la Fórmula 3000 Británica. Pero, ni esa pérdida hizo que Derek cediera en su pulso con la muerte.

Alemania 1993: Derek vuelve a demostrar su fortuna

Durante los entrenamientos previos al GP de Alemania 1993, Derew Warwick rodaba detrás de Senna y Prost:  De repente las imágenes de televisión mostraron su Footwork volando, ya sin ruedas del lado derecho. Recorrió varios metros ¡boca abajo! en una escapatoria de grava. Llegaron los comisarios al lugar del suceso, y tras darle la vuelta al coche, comprobaron que el piloto se encontraba perfectamente. De hecho, unas horas después estaba tan pichi en la parrilla preparado para disputar la prueba. ¡Con un par!

El inglés, en las 11 temporadas en las que militó en la categoría reina, disputó 146 grandes premios. Compitió con las escuderías Toleman (1981,82 y 83), Renault (1984-85), Brabham (1986), Arrows (1987-88-89), Lotus (1990) y Footwork (1993). Sumó un total de 4 podios y 2 vueltas rápidas. Debutó en el GP de Las Vegas 1981 y se retiró en el GP de Australia 1993. 

Evidentemente, a sus 61 años sigue vivo. Y a pesar de que este año ha comunicado que padece un cáncer, estamos seguros de que, una vez más, saldrá victorioso de la situación

Está claro que Derek Warwick es un ex piloto de F1 que tiene más vidas que un gato. Nos lo volverá a demostrar.

 

 

 

 

 

 

 

 

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