Padres e hijos campeones del mundo en la F1

Keke y Nico Rosberg se han convertido en el GP Abu Dabi 2016 en la segunda pareja de padres e hijos campeones del mundo en la F1. Hasta ahora solo Graham y Damon Hill formaban parte de dicho selecto y familiar club.

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El título conquistado por Nico Rosberg en Abu Dabi 2016, ha hecho que su apellido se una al club de los padres e hijos campeones del mundo en la F1. Hasta ahora solo los Hill, Graham y Damon, formaban parte de él. Pues, ¡bienvenidos!

Puede que los cuatro corredores protagonistas de esta gesta no sean los mejores pilotos de la historia, ni que hayan conducido los mejores fórmula 1 de todos los tiempos. Sin embargo, su mérito es innegable. Constituyen las dos únicas generaciones en las que la gloria de los cabezas de familia ha pasado a manos de sus descendientes. Vamos a conocer las hazañas de estos cuatro fantásticos (Keke y Nico Rosberg, Graham y Damon Hill) que han inscrito con letras de oro sus nombres en el motorsport. 

La familia Rosberg, genes veloces

Nico Rosberg se ha alzado con la corona en el Circuito de Yas Marina 2016, 34 años después que su padre. Pero el camino hasta la cima no ha sido sencillo. El rubito alemán debutó con Williams en 2006 y tuvo que competir durante once temporadas para ver hecho realidad su sueño. De momento, ha ganado 23 carreras y se ha subido al cajón 57 veces. Así las cosas, desde el pasado domingo, los Rosberg ya forman parte de los padres e hijos campeones del mundo en la F1.

Su progenitor, Keke Rosberg, obtuvo la corona en 1982 gracias a la mecánica de su Williams y sobre todo a una combinación de regularidad y fortuna en la pista. El fallecimiento de Gilles Villeneuve en el GP de Bélgica y el accidente de Didier Pironí en Alemania que casi le mata, le allanaron el terreno en aquel año. Nunca antes cinco podios -segundo en Long Beach, Bélgica y Austria, y tercero en Holanda y Alemania- y una anoréxica victoria -Suiza- habían dado para tanto. Se aseguró la gloria con un quinto puesto en Las Vegas, Nevada.  Después de aquella carambola del destino, la suerte no le volvió a sonreír. La lotería no suele tocar varias veces en la vida. El bigotón cosechó 5 triunfos y 17 podios en los 9 cursos en los que compitió en el Gran Circo, abandonándolo en el GP de Australia 1985.

Hill, un apellido de campeonato

Graham Hill se apuntó el Mundial de 1962 con el equipo BRM-Owen Racing Organisation y el de 1968 compitiendo para el Gold Leaf Team Lotus-Ford. Graham, conocido como Mr. Mónaco al vencer allí 5 veces -1963, 64, 65, 68 y 69-, también fue subcampeón en 1963, 64 y 65. Firmó un total de 14 victorias y 36 podios en 18 certámenes. A los títulos de F1, el piloto británico sumó las 500 Millas de Indianápolis en 1966 y las 24 Horas de Le Mans en 1972. De esa forma se convirtió en el único piloto en alcanzar la triple corona automovilística.

Siguiendo el ejemplo de su progenitor, Damon Hill selló el título en el GP de Japón 1996 con Williams. Y de paso inauguró el club de los padres e hijos Campeones del Mundo en la F1. A pesar del éxito cosechado, Frank Williams facilitó su marcha. Y no le quedó otra salida que fichar por Arrows, antes de dar el salto a Jordan en 1998. En el GP de Bélgica 1998 logró la primera victoria en la historia de los coches amarillos. Y un año después se despidió del Gran Circo en el GP de Japón de 1999. Damon fue el mejor en 22 citas y descorchó el champán en otras 42 ocasiones durante sus 8 temporadas en la F1. El caso del pequeño Hill es digno de estudio porque llegó al Gran Circo con ¡31 años! 

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