¿Por qué se celebran con champán las victorias del Motorsport ?

En ocasiones las casualidades más chorras dan origen a tradiciones ancestrales. ¡Qué cosas tienen las carreras!

Imagen de perfil de Javier Prieto
La ceremonia del champán en el Motorsport

A excepción de los circuitos árabes, no existe (casi) ningún lugar del mundo en el que no se festejen con champán las victorias del Motorsport. Pero, ¿de dónde viene esa curiosa tradición?¿Quién y por qué se la inventó? 

Celebraciones más frikis en los podios de la F1

Para responder a esas preguntas, tenemos que remontarnos a principios del siglo pasado. Resulta que en 1907 se disputó el Rally Pekín-París, una prueba con cinco locos que recorrieron un trayecto de 15.000 kms durante la friolera de dos meses.

 

El Itala del príncipe Borghese Pekín-París 1907

 

El  ganador fue el príncipe Scipione Borghese, que cruzó la meta de la capital francesa a las 16:30 horas del 10 de agosto conduciendo su Itala de 40 CV. Allí le esperaba un empresario que como premio y gesto de cortesía le entregó una valiosa botella de champán, algo que no tenía precedentes.

Aquel detalle con los ganadores en las distintas pruebas del motor gesto se fue repitiendo y popularizando. Sin embargo, hubo que esperar hasta el GP de Francia 1950 de Fórmula 1 para ver realmente el nacimiento de esta curiosa tradición.

 

Fangio bebiendo champán

 

Como aquel 2 de julio la prueba se celebró en Reims, perteneciente a una región de fuerte producción vinícola, el triunfador Juan Manuel Fangio recibió una botella del famoso espumoso. Pero el argentino y compañía optaron por beberse el burbujeante líquido sin más.

 

Dan Gurney en Le Mans 1967, primer champanazo de la Historia

 

Sin embargo, el gesto de agitar el champán y bañar con él a los rivales fue algo se originó de forma accidental en las 24 Horas de Le Mans 1966. El vencedor, Jo Siffert, fue obsequiado con un 'magnum' de Moët Chandon que había permanecido demasiado tiempo al sol. Por ese motivo, al abrirla la presión hizo que el corredor suizo empapara a todos los que estaba cerca de él. 

 

En Le Mans 1967 arrancó la tradición del champán

 

Un año más tarde y otra vez en  el Circuito de Le Sharte, Dan Gurney decidió imitar pero de forma voluntaria el gesto de su predecesor helvético. El piloto estadounidense agitó la botella, y después de descorcharla, roció con el champán a todos los que estaban allí.

 

Abu Dabi. No champaigne

 

Y desde entonces, todos los competidores del universo siguen festejando sus éxitos de ese modo. Bueno, excepto cuando las competiciones tienen lugar en países musulmanes, donde su tradición lo prohíbe. En esos casos, las burbujas se sustituyen por bebidas sin alcohol.

 

 

 

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