Las 8 grandes diferencias entre un fórmula 1 y un prototipo del Mundial de Resistencia

Espejito, espejito, ¿a quién quieres más, a los coches de F1 o Le Mans?

Imagen de perfil de Javier Prieto
WEC vs F1

Tras la reciente disputa de las 24 Horas de Le Mans 2017, se nos ha ocurrido analizar cuáles son las principales diferencias entre un coche de F1 y un prototipo del Mundial de Resistencia (WEC).

En realidad se trata de 'destripar' los vehículos de las dos especialidades más importantes del Motorsport, para además ver cuál sale victorioso del duelo. Será algo así como preguntar si quieres más a papá o a mamá. Como verás, esta ola de calor está causando estragos en nuestras solitarias neuronas.

Las principales diferencias entre un F1 y un prototipo del WEC:

 

1. Concepción.

Aunque resulte un poco de Perogrullo, los monoplazas de la Categoría Reina persiguen obtener las máximas prestaciones en un espacio de tiempo que ronda las dos horas. Sin embargo, los prototipos del WEC basan su éxito en la extrema fiabilidad mecánica que ponen en juego, por ejemplo en Le Mans durante 1.440 minutos sin parar.

Además en el caso de estos últimos, su reglamento tiene una manga más ancha a la hora de interpretarlo, mientras que en los del Gran Circo, todo está más encorsetado.

 

2. Aerodinámica.

Continuando con el amigo Perogrullo, las cabinas cerradas y las ruedas carenadas en los protopitos LMP1 del WEC ofrecen grandes ventajas aerodinámica. A esto se añaden sus mayores alerones y superficie del propio coche, otorgándole una mayor carga aerodinámica y menor resistencia al avance.

 

3. Sistema híbrido y energía disponible

Por desgracia para Mclaren y Honda, en la máxima categoría se emplean dos sistemas de recuperación de energía: el MGU-K, el 'bicho' que se encarga de recuperación cinética en las frenadas, mientras que el MGU-H, permite la  recuperación de energía térmica procedente del escape.

Sin embargo, en los coches del Mundial de Resistencia el el MGU-K dispone del doble de capacidad de regeneración de energía (8 Megajulios por vuelta). Dicha característica hace que los pepinos del WEC dispongan de unas baterías más potentes (ion litio) y con mayores opciones de almacenamiento.

 

Diferencias entre f1 y WEC

 

4. Motores de combustión y eléctrico

Según determina el reglamento de la FIA, los f1 están propulsados por un motor de combustión de seis cilindros, 1,6 litros turbo y una potencia de unos 800 CV, de los que unos 150 provienen del motor eléctrico. Y de ahí no se pueden mover los cerebritos de los equipos del Gran Circo. En el caso de las mecánicas de la máxima categoría del WEC se permite una mayor libertad en las configuraciones. Por ejemplo, para volver a perder en Le Mans, Toyota se ha decantado por un V6 de 2,4 l y dos turbos en su TS050.En este caso el motor eléctrico entrega 500 purasangre con mucha chispa.

5. Peso

Los coches de F1 pesan un mínimo de 722 kilos -sin combustible-, mientras que los del WEC en la categoría LMP-H, deben alcanzar por lo menos, los 875 kilos. Sin embargo, ambos vehículos tienen unos pesos muy similares debido a que estos últimos tienen unos depósitos de carburante más pequeños puesto que pueden repostar durante la carrera.

 

6. Consumo

Los f1 son mucho más gastones que un prototipo LMP1 del WEC, porque tiene más potencia preveniente del motor de gasolina y una mayor resistencia aerodinámica. Cosas de la física.

 

7. Combustible

La normativa de la F1 establece un máximo de 105 kilos por carrera la cantidad, mientras que el flujo que llega al motor tiene una limitación de 100 kg/hora. En los LMP1 del WEC, esta última magnitud se reduce a los 80,6 kg/h y la capacidad del depósito, es 62,5 litros en el Toyota TS050 HYBRID.

8. Tracción

En el caso de los f1, sus ruedas motrices son las traseras, mientras que los equipos del WEC pueden elegir la tracción que estimen oportuna.

 

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