¿Que por qué Carlos Sainz va a ser Campeón del Mundo?

Ah, la tradición

Imagen de perfil de Javier Prieto
Carlos Sainz de Toro Rosso

En el GP de Canadá de Fórmula 1, el Muro de los Campeones es la zona más famosa del Circuito Gilles Villeneuve. A sus encantos han sucumbido leyendas de la Fórmula 1 como Michael Schumacher, por ejemplo.

Luego dices que no tienes argumentos en la barbacoa con tus amigos: 20 cosas que desconocías del GP de Canadá

A lo largo de la historia el hombre ha construido multitud de famosas fortificaciones. Ahí están sin ir más lejos el Muro de Adriano, el de Berlín o el de las Lamentaciones. Bueno o los Lagos de Covadonga, aunque esto solo lo entendemos los que disfrutaos machacando el cuerpo a lo tonto sobre una bici bien enfundado en un traje de lycra. Pero a pesar de la importancia que todos ellos han tenido en el desarrollo de la civilización (los Lagos también), para el aficionado al automovilismo solo existe uno: el Muro de los Campeones. Curiosamente, su leyenda comienza a finales del siglo pasado.

Fue a partir de 1999 cuando la barrera de hormigón, harta de su anonimato, decidió convertirse en la protección más famosa del Mundial de Fórmula 1. Era consciente de que su potencial hasta entonces había pasado inadvertido. Su localización para realizar sus pérfidas intenciones era perfecta. Precedía a una complicada y traicionera chicane que exigía una precisión milimétrica a los pilotos que la trazaran. Además, era la curva 13, un buen número para arruinar la carrera a los corredores antes de que enfilaran la recta de meta.

El Muro de los Campeones

El plan estaba definido y ya solo le faltaba buscar a un corredor que lo cubriese de popularidad. Fue en la edición del GP de Canadá de 1999 puesto que se celebraba en día… 13 de junio. En la vuelta 14 vio aproximarse a su primera víctima. Era un bólido amarillo –color que atrae el mal fario en ciertos espectáculos como el teatro-. Sobre su piloto, Damon Hill –campeón en 1996-, desplegó todas las armas de seducción. Y el británico cayó rendido bajo su influjo, besándole con su bólido de la escudería Jordan.

Animado con la notoriedad adquirida, el Muro de los Campeones quiso repetir la jugada. Y así, tan solo quince giros más tarde puso el ojo en el monoplaza rojo de Michael Schumacher -títulos de 1994 y 1995, por aquel entonces-. El Káiser acabó a sus pies y le concedió a la barrera un protagonismo inesperado al manifestar tras la colisión: “aquí he cometido el único error que me permito cada año”. Pero, como ya se sabe que en el traicionero mundo de los muros no hay dos sin tres, Jacques Villeneuve -campeón en 1997- emuló a sus rivales en la vuelta 34 y abandonó la prueba a lo campeón. La protección se había cobrado un tercer tribujo.

Toro Rosso Canadá 2016

Definitivamente había nacido una estrella bautizada como Muro de los Campeones. El propio Mika Hakkinen vencedor de aquel Gran Premio de Canadá de Fórmula 1, sintió celos de la dichosa protección, ya que se hablaba casi más de él que de su triunfo.

En años posteriores, otros campeones como Sebastian Vettel y Jenson Button, aunque este último todavía no era campeón cuando se chocó en ese famoso sector, siguieron la tradición marcada por sus famosos predecesores.

Irónicamente, sobre el muro se instaló una pancarta en la que se puede leer este mensaje escrito en francés: “Bienvenido a Quebec”. La hospitalidad canadiense tiene sus ironías.

Desde entonces, en la Isla de Notre Dame y a orillas del río San Lorenzo, habita un lugar mítico. El misterio de su atracción sería digno de la atención del mismísimo Iker Jiménez. Él quizá podría desvelarnos el enigma de esta especie de Triángulo de las Bermudas de la prueba reina del automovilismo. Mientras, serán muchos los vehículos que le seguirán rindiendo pleitesía en el altar de la máxima competición de la velocidad.

En el Gran Premio de 2016, el piloto Carlos Sainz (terminó noveno: aquí tienes las 10 claves del GP de Canadá 2016 y la clasificación final) ha dejado allí su impronta. Esperemos que sea toda una premonición ese encontronazo con el Muro de los Campeones...

 

Tags

  • Formula 1
  • Motorsport
  • GP de Canadá