Probamos el Chevrolet Corvette Grand Sport: el sueño americano

Porque siempre apetece conducir un Corvette...

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Texto: Pat Devereux

¿Qué es esto?

Ojo: Podrás llevarte al garaje un Corvette Shooting Brake

Este es el nuevo Chevrolet Corvette Grand Sport. A nada que sepas algo de los Vettes, ya habrás adivinado que se trata de algo muy especial: Grand Sport es un apellido que Chevrolet ha tenido a buen recaudo durante más de 53 años, y sólo lo ha sacado a pasear en ocasiones muy especiales. Sólo han existido tres ediciones Corvette Grand Sport previas: una en 1963 de la que sólo se fabricaron cuatro unidades; otra de 1996 basada en la caja C4 del Vette limitada a 1.000 piezas; y por último la versión del C6 del año 2010, tan popular que aglutinó la mitad de las ventas de este modelo hasta 2013, año final de su producción. 

 ¿Y qué hace tan especial a este nuevo Chevrolet Corvette Grand Sport?

Siguiendo la tradición de sus predecesores, la versión Grand Sport basada en el modelo C7 contiene sólo los mejores materiales disponibles para el coche, empleando el ancho chasis del modelo Z06 y el propulsor V8 de 460 CV y 6,2 litros atmosférico de las versiones Stingray -en lugar de la variante turbo del Z06, con 650 CV-. De este modo se consigue hacer que el nuevo Vette tenga más nueces que ruido, convirtiéndose en un coche ideal para disfrutarlo en track days. Sí, has leído bien: es un coche americano donde se ha primado más el comportamiento que la potencia bruta. Y sí, lo han logrado de un modo tan satisfactorio que nos encontramos ante uno de los deportivos más equilibrados de cuantos podrías usar en tu día a día. 

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¿Pero en qué se diferencia exactamente un Grand Sport?

Vale, presta atención y memoriza la lista de detalles para que puedas identificar uno cuando lo veas: en primer lugar destacan sus llantas específicas -disponibles en distintos acabados-, la parrilla frontal negra, el bajo capó delantero y la particularmente ancha parte trasera. Si quieres quedar como el más entendido entre tus colegas, también puedes señalar los pilotos traseros rojos -y no negros, como los del Z06- y algunas inserciones en los paragolpes. Pero tampoco hace falta que te sobres tanto. 

¿Se le pueden añadir extras?

Sí, puedes elegir el paquete Z07. Haciéndolo -algo que sin duda te recomendamos- te llevarás puesto una especie de hermano mayor del Z06, con las siguientes piezas: discos de freno carbocerámicos Brembo, neumáticos Michelin PS 2 Cup y un paquete aerodinámico más serio. En caso de que lo estés pensando, no. El GS no lleva el añadido transparente que el Z06 monta en su alerón trasero: sólo aporta una carga aerodinámica innecesaria en este modelo que ralentiza los tiempos por vuelta. ¡Ah! La otra opción disponible es un techo practicable. 

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¿Y cómo es conducirlo?

Tremendamente divertido. El bramido de su motor no es tan espectacular como el del Z06 al arrancarlo, pero todo transmite la sensación de estar controlado, dispuesto y en su sitio. Gracias a su chasis activo, el Chevrolet Covette Grand Sport se mueve por la carretera de un modo increíble, aportando mucha información al conductor sin traducir cada bache en una sacudida para la espalda de los ocupantes -incluso llevando puestos unos neumáticos de muy poco perfil-. Puedes hacer muchos kilómetros en él sin saber el potencial que el coche tiene para disfrutar en un circuito, hasta que colocas el selector de modos de conducción en la posición Sport o Race y el juego cambia de reglas. Oh, sí. 

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Tras medio día en un circuito intentando ver hasta dónde puede llegar el nuevo Vette GS, aún no hemos encontrado ningún deportivo tan polivalente por menos de los 70.000 dólares que la marca pide por él. Su comportamiento es tan predecible y efectivo que puedes llevarlo hasta el límite sin ningún problema, pues te hace ser consciente de que en cualquier momento podrás aflojar y que todo vuelva a su ser. Vale, no tiene la impresionante patada de los 650 CV del Z06, pero te aseguro que es el equilibrio perfecto entre potencia, agilidad y agrado de uso. 

Una cosa más: la unidad que nosotros hemos podido probar estaba equipada con el delicioso cambio manual de seis relaciones, pero también hay disponible una transmisión automática de ocho. Y es rápida. Mucho. Tanto, que es capaz de recortar entre uno y dos segundos el tiempo por vuelta a su hermana accionada por nuestra mano. Así que si vas a cometer la locura de comprar el coche, elígelo automático. 

¿Soy yo, o Chevrolet últimamente está haciendo las cosas MUY bien?

No eres la única persona que lo piensa. Desde luego, se han puesto las pilas y están haciendo productos muy buenos, como esta nueva generación del Corvette o el nuevo Camaro. Y aún hay más por venir: ZL1, Z28, ZR1...

¿Debería comprar uno?

Desde luego. No será el Chevrolet Corvette más rápido que puedes comprar, pero este Grand Sport es toda una fiera negociando curvas. Si te va más darle a la rosca que apretar un pedal sin más, es el tuyo. Corre a por él. ¡Ya!

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