Probamos el Infiniti QX30: para mirar por encima del hombro

¿Ya te parecía alto el Q30? Ve comprando una escalera...

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Texto: Ollie Kew

Eso es un Q30, ¿verdad?

Pues no, pero el error es perdonable: se trata del Infiniti QX30. 

¿Estás seguro?

Ya te digo: el QX30 es la versión campestre del compacto de la marca asiática, el Q30, que ya es bastante más alto que cualquier otro coche de su segmento. Así que es más alto que el más alto. sí... ¡Y monta pasos de rueda de plástico!¡Cuidado, Land Rover Defender!¡Llega la competencia!

¿En serio?¡Increíble!

Tan increíble, que no es cierto. El Infiniti QX30 se diferencia del modelo que le sirve como plataforma -basado, a su vez, en el Clase A de Mercedes- en su tracción total capaz de enviar al eje trasero hasta el 50% de la fuerza del motor en función de las condiciones del terreno y en algunos detalles estéticos que dejan intuir su condición más salvaje: los pasos de rueda antes mencionados y unos paragolpes con formas más propias de un vehículo todoterreno. ¡Ah! Y sólo estará disponible con un cambio automático de siete relaciones. 

¿Qué motores tendrá?

¡Milagro! El motor de compresión variable de Infiniti

Uno. Sólo uno: el bloque 2.2 diésel de 170 CV y 350 Nm de par que es capaz de mover al nuevo Infiniti QX30 hasta los 100 km/h en 8,5 segundos y a una velocidad máxima de 218 km/h. Consume -según la marca- 6,6 litros cada 100 km y emite 128 g/km de CO2. Unido al cambio de doble embrague y siete relaciones el conjunto se mueve muy bien, con un tacto de conducción agradable y asequible para el uso en cualquier condición. 

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¿Y cómo va?

Pues va muy bien. La plataforma desarrollada por Mercedes para el Clase A ya es todo un ejemplo en cuanto a la comodidad de marcha sin sacrificar -al menos, no del todo- el agrado de conducción. Infiniti ha logrado rizar aún más el rizo con la puesta a punto realizada para el Q30 y el QX30, logrando un compromiso más que razonable para que la vida a bordo del coche sea lo más agradable posible para sus ocupantes ya sea en ciudad, carretera o autopista. 

¿Me va a gustar el interior del Infiniti QX30? 

En términos generales, sí. La sensación de calidad es buena -aunque sigue heredando el horrible tacto de algunos de los botones de Mercedes- y, salvo que te toque ir en las plazas traseras, el espacio y la comodidad es sobresaliente. ¿Qué sucede detrás? Pues que el espacio no es el más amplio ni la ergonomía de la segunda fila de asientos es la mejor del mercado. 

Su sistema multimedia es el desarrollado por Infiniti, que es bastante más limitado que el que equipa su homólogo de la firma de la estrella: ya podrían haberlo dejado sin tocar y dedicarse a mejorar otros aspectos del coche. 

Necesito una conclusión y un precio: ¡ahora!

El precio base del Infiniti QX30 es de 39.990 euros -prácticamente el mismo que el de un Mercedes GLA equivalente- para la versión Premium y de 44.500 para la versión Premium Tech, a las que puedes añadir algo de equipamiento extra como el techo panorámico -614 €-, el sistema de audio Bose -824 €- o el Safety Pack -2.094 €-.

John Nieve de Juego de Tronos conduce un Infiniti Q60

Desde luego, se trata del acercamiento al cliente europeo más acertado que ha realizado Infiniti hasta el momento, pero sigue sin convencernos del todo: está diseñado sobre la base de un coche que no termina de encajar en el mercado del Viejo Continente debido a la feroz competencia que ofrecen sus rivales, y el resultado es el mismo: un buen coche que no llega a la altura -bueno, a la altura literal, sí- de los referentes del segmento en estos momentos. Si quieres apostar por un vehículo distinto y su limitada oferta mecánica se ajusta a tus necesidades, el QX30 podría ser tu coche... para todos los demás, hay que seguir rascando.  

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