Probamos el nuevo Audi Q5 2017: porque es nuevo, ¿no?

Es casi como el anterior. Pero en plan bien...

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En esta prueba del Audi Q5 2017 lo tengo claro: la marca de los cuatro aros arriesga lo mínimo. Esta estrategia típicamente Audi les ha funcionado hasta ahora, así que por qué cambiarla. ¿No?

Pero no sería sincero si afirmara que el Audi Q5 2017 no ha cambiado nada con respecto a la primera generación: son sutiles cambios en los detalles los que han convertido al nuevo Q5 en un coche aún mejor que antes. Vamos a verlos, porque es importante que los conozcas si estás dudando entre comprarte el modelo actual o esperar al mes de enero.

En primer lugar, el Audi Q5 2017 de esta prueba ha pasado por el gimnasio y ahora está más cachas; lo mismo que le pasó al Audi Q7, por cierto. Se ha reconstruido muy a fondo y tiene más músculo, aunque pese a ello ha sido capaz de bajar de peso (90 kilos en total). Lo cierto es que también es más atractivo, como cuando te vas de vacaciones a la playa y vienes con un tono de piel tostado… Si a ello le sumas una mirada más agresiva, tienes todo un bombón que, aparcado al lado del antiguo, llama la atención por sus cambios. Entre ellos, destacan la gran parrilla central, que se ha convertido en la firma de los nuevos modelos de Audi, y el culo, con el que me ocurre lo mismo que me pasó con el del nuevo Q7: al principio no me moló nada, pero a fuerza de mirarlo y, sobre todo, cuando se iluminan los pilotos traseros, la cosa cambia… Además, el diseño de la parte posterior es limpio, y aunque el nuevo Audi Q5 2017 ha crecido en todos los sentidos con respecto a su antecesor, estéticamente no parece tan grande. De perfil, la segunda generación del Audi Q5 sigue contando con una silueta resultona, a lo que contribuyen los pasos de rueda más anchos, lo que le da el toque de todoterreno, que confirma su tracción quattro.

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Pero antes meternos a fondo con la prueba del Audi Q5 2017, vamos al interior. Lo primero que me llama la atención son sus puertas: son tan ligeras, que nunca quedan bien cerradas a la primera y tienes que dar el clásico portazo. ¡Punto negativo! Aun así en el habitáculo se siente mucha calidad. El nuevo Q5 ha adoptado, como otros hermanos de gama, el Audi Virtual Cockpit –opcional–, que presenta brillantes gráficos en alta resolución en una pantalla de 12,3 pulgadas. El maletero tiene un volumen de 610 litros, ampliables a 1.550 con los asientos traseros abatidos. También puede llevar Apple CarPlay, Android Auto y un touchpad más grande, que incluso reconoce tipografía china. Muy útil esto último si quieres irte al polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada… Otras novedades son un nuevo head-up display y el navegador MMI plus evolucionado con pantalla de 8,3 pulgadas. Todo opcional, claro. También cuenta con el  controlador de carril y atascos, asistente para aparcar y desaparcar, Audi Pre Sense, y alguna otras de las muchas tecnologías tan de moda hoy en día.

Entonces, ¿qué más cambios y mejoras me encontraré?

Audi ha trabajado duro. El nuevo Q5 utiliza la misma plataforma que el nuevo Audi A4, la conocida como MLB que promete más comodidad y mejor conducción. Como te comentaba anteriormente, para reducir el peso del coche se ha recurrido a mucho más aluminio. También ayuda en este adelgazamiento la suspensión de cinco brazos. De hecho, hay un montón de opciones de amortiguación y suspensión, entre los que destaca el diferencial deportivo que se ofrece en las versiones más altas de la gama y que probablemente venga de serie en los futuros modelos SQ5 y RSQ5.

En el apartado mecánico, el Audi Q5 2017 estará disponible con cinco motores: un TFSI y cuatro TDI:

• 2.0 TDI con 150 CV y 320 Nm

• 2.0 TDI con 163 CV y 400 Nm

• 2.0 TDI con 190 CV y 400 Nm

• 3.0 TDI con 286 CV y 620 Nm

• 2.0 TFSI con 252 CV y 370 Nm

En cuanto a cajas de cambio hay una manual de seis velocidades, la S-Tronic de siete velocidades y la Tiptronic de ocho, aunque esta última sólo estará disponible con el TDI de 286 CV. Todos llevan la tracción quattro de serie menos la versión de 150 CV, que es delantera y deja la quattro como opción.

Prueba Audi Q5 2017: ¿qué se siente al conducirlo?

Para esta prueba del Audi Q5 2017 he podido conducir los motores de 286 CV diésel y 252 CV gasolina. El 3.0 TDI, equipado con cambio automático de ocho velocidades con tracción total permanente y suspensión adaptativa neumática, algo que redunda muy óptimamente en el comportamiento, pues mejora nel confort, rebaja la altura de la carrocería para subir o bajarse del coche o para circular velozmente por autovía, y la sube en hasta 25 milímetros en modo offroad 'normal' y hasta 45 milímetros en modo allroad extremo.

Así, el nuevo Q5 se convierte en un auténtico todocamino, capaz de salir del asfalto con ciertas garantías. Mención especial a la tracción quattro ultra, que funciona de forma predictiva, y trabaja en red con todos los sistemas del vehículo evaluando datos –en ciclos de diez milisegundos– como el ángulo de giro de la dirección, la aceleración longitudinal y transversal o el par motor. Además de mejorar el paso por curva proporcionando mucho más agarre y estabilidad, se logra igualmente un ahorro de combustible de 0,3 l/100 km. Precisamente, la dirección es precisa y sorprendentemente comunicativa. El frenado es fuerte y progresivo. Todo es realmente bueno y está por encima de lo que la mayoría de la gente necesita.

¿Cuál es el veredicto? Bueno no es precisamente barato, pero como ha quedado demostrado esta la prueba el Audi Q5 2017 es mejor que el anterior en todos los sentidos: cuando lo miras, a la hora de conducirlo y de disfrutar de su equipamiento.

Estará disponible en España desde enero de 2017, con unos precios que partirán de 46.800 euros para la versión 2.0 TDI 163 CV quattro S tronic.

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