Prueba del Bentley Bentayga diésel: el SUV de lujo más eficiente

¿Puede un coche diésel molar demasiado?

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

¿Prueba del Bentley Bentayga diésel?

Sí, se trata de la versión movida por gasóleo del Bentley Bentayga -¿leíste la prueba que hicimos en California?-, que monta el mismo bloque V8 del Audi SQ7 capaz de entregar 435 CV y 900 Nm de par... desde las 1.000 vueltas. 900 Nm de par. Desde las 1.000 vueltas. 

No suena mal... 

Para nada: es capaz de completar el 0 a 100 km/h en 4,8 segundos -el mismo tiempo que necesita el SQ7- y alcanzar una velocidad máxima de 270. Vale, es más lento que el W12... pero también bastante más eficiente: sólo consume 7,9 litros cada 100 kilómetros y emite 210 gramos de CO2 a la atmósfera, cifras que lo convierten en el Bentley más ahorrador y eficiente jamás diseñado. 

¿No es mala época para lanzar un diésel al mercado?

Lo cierto es que hemos tenido la oportunidad de realizar la prueba del Bentley Bentayga diésel en una temporada realmente convulsa para este combustible: con las ciudades de México, París, Atenas y Madrid comprometidas a prohibir la circulación de vehículos movidos por este combustible para el año 2025, todo parece indicar que las cosas no se van a poner nada sencillas para quienes tengan un petrolero coche de este tipo. Y aún hay más: Alemania quiere prohibir para el año 2030 la venta de cualquier automóvil que funcione exclusivamente gracias a los combustibles fósiles... así que dentro de muy poco nadie estará a salvo. 

Vale, pero de todos modos...

Si llevas razón, no creas que te estoy llevando la contraria. Pero desde luego el Bentley Bentayga diésel no es un coche pensado para venderse en todo el mundo, y de hecho su mercado objetivo es el europeo. Según nos han confirmado en la propia marca, la variante diésel de este modelo lleva planeada desde el mismo momento de su salida al mercado, y de hecho ya en otros vehículos de su gama habían intentado probar la combinación con un bloque de gasóleo... sin resultados. Hasta la llegada del nuevo V8 del Audi SQ7 -léete nuestra prueba-.

Biturbo, ¿no?

Realmente... no. El bloque V8 que hemos podido saborear en la prueba del Bentley Bentayga diésel equipa dos turbocompresores tradicionales... y un tercer compresor encargado de alimentar un circuito de 48 voltios que a su vez alimenta a un motor eléctrico de 7 kW que alimenta con aire al bloque cuando éste se encuentra funcionando a bajas revoluciones. Sé que suena complicado, y de hecho lo es bastante, pero el resumen es el siguiente: el tercer compresor se encarga de proporcionar algo más de potencia cuando los turbos aún están algo dormidos... por debajo de las 2.200 rpm. 

Parece magia, ¿eh? Pues te recuerdo que el par máximo es de 900 Nm y está disponible desde las 1.000 revoluciones por minuto. 

¿Lag?

Oh, sí: cualquier motor turbo suele llevar consigo un retardo en la respuesta a las órdenes del acelerador, y el Bentayga diésel no es una excepción... aunque es justo decir que prácticamente es imperceptible. Llévalo siempre por encima de las 1.800 vueltas y no tendrás que preocuparte por ese pequeño retardo en la respuesta a tus pisotones.

Me gusta. 

Debería. Se trata de uno de los SUV más rápidos del momento y sólo el modelo más salvaje de Audi se le acerca un poco. 

Es lógico, ya que llevan el mismo bloque. ¿Van exactamente igual?

No. Según afirman los responsables de la firma, el bloque motor es el mismo y entrega las mismas cifras de potencia, pero su puesta a punto es distinta: en el caso del modelo alemán todo está pensado para ofrecer una experiencia muy deportiva al conductor -en un vehículo diésel, sí-, mientras que en el Bentayga todo se ha pensado para ser más silnecioso, suave y... lujoso. 

Muy Bentley, ¿no?

Totalmente. Se trata del SUV diésel más suave que he conducido jamás, con un sonido muy bien disimulado -en el habitáculo, al menos- que te hará olvidarte de que al parar en la gasolinera tendrás que coger la manguera de gasóleo... cada mucho tiempo: como te he dicho antes, su cifra de consumo es realmente destacable teniendo en cuenta que pesa 2.390 kg y, aunque el número real es algo más elevado que los 7,9 litros que prometen, lo cierto es que se trata de un automóvil bastante eficiente teniendo en cuenta su planteamiento. 

No creo que el cliente objetivo de este coche se preocupe demasiado por la economía...

Punto para ti, pero plantéatelo de esta forma: lo que estás comprando con el Bentley Bentayga diésel es comodidad. Porque tendrás que parar menos a repostar y así podrás seguir viviendo en tu burbuja de lujo, riqueza y poderío. Y además es tan refinado que prácticamente no se nota que es diésel. Estoy seguro de que, si no se lo comentas a tus acompañantes, ninguno se dará cuenta de que se encuentra a bordo de Bentley movido por un combustible nuevo en su gama. 

¿Se diferencia mucho del resto de Bentaygas?

El modelo protagonista de nuestra prueba del Bentley Bentayga diésel se diferencia de sus hermanos de gama gracias a su parrilla frontal en color negro, sus colas de escape de diseño algo distinto y un logotipo con la palabra diésel en las aletas delanteras... que puede quitarse cuando se encarga el modelo a fábrica. Y no creas que todo el mundo lo quitaría: en Bentley aseguran que muchos de sus propietarios lo lucirán orgullosos para que todo el mundo sepa que su Bentayga es de gasóleo. Yo tampoco lo entiendo. Pero se les ve convencidos.

Sigue sin ser precioso...

Bentley Collection: más de 100 ideas para tus regalos de Navidad

No voy a entrar en una guerra de este tipo, porque para gustos se inventaron los colores. Pero sí hay que reconocer que las proporciones del coche pueden parecer un tanto... raras. Pero todo eso se olvida cuando entras en el habitáculo y ves la exquisita calidad de terminación que desprende cada centímetro cúbico de su interior que, dado el tamaño del coche, podría ser algo más generoso con los pasajeros de las plazas traseras y con el maletero. 

¿Qué tal va?

Va bien. Se trata de un rutero incansable que te permitirá realizar largos viajes de un modo sobresaliente, con un comportamiento muy bueno en casi cualquier circunstancia. No me malinterpretes: no está al mismo nivel de deportividad que te puede ofrecer un Porsche Cayenne, pero se trata de un producto bastante sólido y polivalente. 

Así que el diésel va bien... ¿qué vendrá después?

Bentley no tiene intención de asociar este bloque a ningún otro modelo de la gama, pero lo que sí sabemos es que para el año 2018 esperan tener en el mercado una versión híbrida del Bentayga creada sobre la base del W12 con una autonomía en modo eléctrico de hasta 50 kilómetros. Que no está nada mal, pero no llegará nunca a ofrecer la comodidad derivada de la elevada autonomía del diésel. ¿Has oído hablar de la versión coupé del Bentayga que podrían estar planteándose lanzar en Crewe?

¿Un veredicto final?

El Bentayga diésel mola bastante. Y esto es algo que jamás creí que podría decir nunca de un coche. Así que necesito un tiempo para pensar en cómo he estado enfocando mi vida durante todo este tiempo... os agradezco la comprensión. 

Texto: Ollie Marriage

Lecturas recomendadas