Prueba del Renault Mégane GT Sport Tourer: porque la familia crece... rápido

Porque todo mejora si se llama GT...

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

¿Prueba del Renault Mégane GT Sport Tourer? Eso ya lo he visto...

Te equivocas. Puede que estés confundiendo la prueba del Renault Mégane GT Sport Tourer con la que ya realizamos de su hermano de cinco puertas: el Renault Mégane GT. El protagonista de hoy tiene un apellido que lo hace muy distinto... y no sólo por su nombre: se trata de la versión más deportiva del nuevo Mégane Sport Tourer 2016. Y mola bastante. 

Vale. Entiendo que es rival del León Cupra o el Golf R.

Pues entiendes mal. El nuevo Renault Mégane GT Sport Tourer no está planteado como un enemigo directo de aparatos tan serios como el SEAT León Cupra ST 2017 -que en el modelo que llega este año al listado de coches 2017 tendrá tracción total y 300 CV- o el VW Golf R 2017, sino como una opción más suave... hasta que llegue al mercado la versión RS. 

Eso no tiene ningún sentido...

En realidad, sí que lo tiene: el GT incorpora una serie de elementos para diferenciarse de sus hermanos de gama como un paquete de carrocería específico, unas llantas de 18 pulgadas, unos asientos delanteros muy deportivos, un volante exclusivo y algunos detalles más en su interior que lo convierten en una opción más que interesante... teniendo en cuenta que su motor tiene sólo 205 CV y tracción delantera. Es el escalón intermedio perfecto entre el bloque de 1,2 litros de 130 CV que tiene por debajo... y el poderoso propulsor que anime al RS. 

Ajá. Veo que habéis conducido la versión de cinco puertas. 

Sí, y resulta una opción muy interesante... aunque quizá demasiado equilibrada y sensata. 

Explícate. 

Gracias a un chasis bien puesto a punto y a su dirección en las cuatro ruedas 4Control, el Mégane se comporta realmente bien... pero muy pronto sentirás que hay mucho arroz para tan poco pollo. El motor es demasiado suave, lineal y progresivo como para emocionar a un conductor que busque de vez en cuando las sensaciones de un deportivo... y quiera ir más allá de poder alterar unos cuantos parámetros a través de la consola central como el sonido del escape, la respuesta del motor, de la dirección... o los colores interiores del habitáculo. 

¿Y qué tal cumple este Tourer?

Si te refieres a qué tal desempeña su labor de coche familiar, te diré que no lo hace nada mal: ofrece la misma comodidad a sus pasajeros que la versión de cinco puertas sumada a la capacidad extra de su maletero, que con 521 litros no puede presumir de ser el más generoso, pero sí uno de los más prácticos y aprovechables con la fila de asientos trasera abatida. Podrás introducir objetos de hasta 2,8 metros en él. Por si necesitas transportar... ¿una farola? Ahora en serio, es un buen aliado para las tardes en las que te pasas por IKEA a comprar un juego de cucharillas para el café... y terminas volviendo a casa con un salón nuevo. 

No está mal. ¿Algo más a destacar?

Tras haber completado la prueba del Renault Mégane GT Sport Tourer no nos queda más remedio que admitir que la firma gala ha hecho un buen trabajo: a pesar de no ser ni de lejos el modelo más deportivo del mercado, el nuevo Mégane resulta tremendamente confortable y tiene una imagen bastante lograda. Parece increíble que entre el modelo precedente y el actual sólo exista un paso de generación... y eso es muy bueno. 

¡Dime su precio!

El Renault Mégane GT Sport Tourer tiene un precio base de 26.356 euros, que no está nada mal teniendo en cuenta el equipamiento con el que cuenta... pero que puede dispararse fácilmente en cuanto empieces a añadirle equipamiento extra como el color Azul Rayo -que puedes ver en el modelo de la prueba, con un valor de 831,40 euros-, las llantas de 18 pulgadas -467 €-, o la tapicería de Alcantara con ribetes azules que cuesta -atención- 1.351 euros. 

¿Es buena compra?

Desde luego, pero teniendo muy claro lo que buscas: un coche con tintes deportivos, confortable y con una imagen realmente distinta. 

Texto: Ollie Kew

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