Prueba del Tesla Model X: un SUV eléctrico para que sigas la corriente...

Enchufado...

Imagen de perfil de Redacción Top Gear
Ver galería

¿Prueba del Tesla Model X?

Oh, sí: por fin hemos podido ponernos tras su volante en carreteras europeas para comprobar cómo se desenvuelve en nuestro territorio, con una variante muy interesante... 

¿Es el P100D?

No, el modelo que hemos podido probar no es el que lleva la misma batería que el Tesla Model S P100D, el coche más rápido en la actualidad que próximamente será aún más veloz gracias a una mejora anunciada por Elon Musk. Se trata del P90D, una versión más modesta que se conforma con sólo 420 CV, una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos... con 487 kilómetros de autonomía. Pero es no es lo mejor: si lo deseas, puedes comprarlo con hasta siete plazas. ¡Para poder desplazar los órganos internos de seis amigos!

¿Qué tal va?

Bien. Muy bien: gracias a su tracción total y a los 660 Nm de par máximo que ofrece el P90D de nuestra prueba del Tesla Model X, la salida de cualquier curva es rápida, eficaz y siempre por el sitio... por muy mojado que esté el suelo. Parece increíble que un coche con estas dimensiones y un peso de 2,4 toneladas pueda moverse tan bien dentro de una ciudad.

Me imagino que en las carreteras secundarias estará su talón de Aquiles...

Sorprendentemente, no. Aunque es enorme tiene una grandiosa visibilidad desde el interior que, combinada con la ingente información sobre la carretera que el coche te ofrece a cada instante, convierten la experiencia de conducir a través de vías estrechas y retorcidas en algo tan sencillo... que parece que vas a bordo de un Smart Brabus.

Pero corre más que un Smart, ¿no?

Definitivamente, sí: con sólo 4,8 segundos para alcanzar los 100 kilómetros por hora y una velocidad máxima de 250, del Tesla Model X P90D de la prueba se puede decir todo salvo que es lento. Para encontrar algo que impresione tanto a la hora de aplastar el pedal derecho contra el suelo es necesario ir a un Ariel Atom o un poderoso Porsche 911 Turbo S. Y ninguno de los dos tiene que mover la ingente masa propia de este SUV americano. Bien hecho, Tesla. 

Ver galería

He oído que se conducen solos...

Sí. Aunque los casos de accidentes en los que el piloto automático de Tesla ha estado involucrado han sido muy sonados -como éste de un Model S cuyo conductor iba viendo una película o este otro de un Model X-, lo cierto es que el Autopilot de la prueba del Tesla Model X de hoy funciona muy bien.

Se trata de la segunda generación de este sistema que ahora incorpora un nuevo software y aporta una seguridad tremenda cuando empiezas a usarlo. Antes de activarse realiza una evaluación previa de las condiciones para juzgar si es seguro que el conductor delegue sus responsabilidades en el coche, y tras haber obtenido el sí de la unidad de control, es un espectáculo ver cómo él sólo puede hacerse cargo de la situación sin ningún problema. ¿Un fallo? Para cambiar de carril por la autopista es necesario que le des la orden activando la palanca del intermitente, lo cual no tiene mucho sentido si la gracia es no tener que estar pendiente... 

Entonces, ¿te ha gustado?

Mucho. Aunque la experiencia de dejar que sea el coche el que tome las decisiones aún impresiona demasiado a veces: en un par de adelantamientos a camiones el Tesla ha sido mucho más confiado de lo que yo lo habría sido nunca, dejando una distancia tan corta que puede ponerte los pelos de punta... Por lo demás, el coche funciona a la perfección y es un gran aliado para devorar kilómetros de ruta: es silencioso, suave y agradable. 

Y eso que todavía no hemos hablado de las puertas...

¡Ah, las puertas! Además de darle al coche una imagen espectacular cuando están abiertas, resultan tremendamente prácticas. Bueno, no. Pero molan mucho y además están preparadas para ajustar su propio ángulo y velocidad de apertura en función de la distancia que exista entre tu coche y el de al lado, una columna o una pared. Y también pueden detectar cuándo te están atrapando una mano, para evitar que tus hijos se queden mancos por colocarlas donde no deben... 

¿Y qué hay de los asientos?

El Tesla Model X tiene cinco plazas por defecto, que pueden ampliarse a seis -dos asientos por fila- o siete -tres asientos en la segunda hilera- cuando lo configuras para comprarlo, aunque no es una opción barata: prepara al menos 3.000 euros para tener esos ocupantes extras... que no irán muy cómodos salvo que sean niños o personas de estatura media en trayectos cortos. La segunda fila es más espaciosa, aunque el hecho de tener la batería que impulsa al coche bajo el suelo hace que éste sea más alto de lo normal, forzando una postura de las piernas algo más vertical que en sus rivales. ¿No hay nadie detrás? Podrás mover los asientos de la segunda fila hacia atrás y ganar algo de espacio. 

Me gusta lo que leo... 

Y tanto. Tras la prueba del Tesla Model X la sensación que nos ha quedado es que, una vez más, el constructor estadounidense se ha sacado de la manga un producto brillante. Quizá dinámicamente no sea el SUV más espectacular del mercado, pero su capacidad de aceleración te va a dejar sin habla. Y además está repleto de detalles muy chulos, como la posibilidad de cerrar las puertas desde su enorme pantalla táctil central, el doble fondo del maletero, su toma de carga bien disimulada junto al piloto trasero, sus espectaculares parasoles delanteros y, por supuesto, las puertas. Ay, las puertas... resulta hipnótico verlas funcionando. 

Y no olvides que es el primer coche eléctrico del mercado que puede llevar remolque, para que puedas llevar detrás tu Model X para tandas. 

Ver galería

Texto: Stephen Dobie

Tags

  • Tesla Model X