Prueba del Kia Sportage: ¿el SUV compacto más interesante?

Con ‘S’ de todocamino...

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Nuestro veredicto

Prueba del Kia Sportage... ¿qué hacéis probando un SUV?

Que todo el mundo guarde las antorchas: es innegable el éxito que tienen ahora mismo en nuestro mercado este tipo de vehículos, y hemos querido saber cuál es la receta del éxito del modelo que ha ocupado la quinta plaza entre los más vendidos de marzo según ANIACAM en España -aquí tienes los deportivos más vendidos en el mismo mes-. 

¿El quinto? Si no hago más que verlos por la calle... 

Duelo de superventas: Kia Sportage contra Nissan Qashqai

Lo cierto es que nuestro protagonista siempre suele estar en las plazas del podio, pero los últimos resultados le han hecho caer algunas posiciones en favor de rivales como el Opel Mokka X, el Seat Ateca o el Hyundai Tucson. El líder, por si te lo estás preguntando, es el superventas del segmento por excelencia: Nissan Qashqai -aquí tienes el modelo 2017-

Vale, háblame del coche

El Kia Sportage que ves en la galería superior es la cuarta generación del modelo introducido por la firma coreana en el mercado en 1993. Te acabas de quedar alucinando, ¿verdad? No te culpo: en realidad fue la tercera parte de la saga la que gozó de una mayor popularidad gracias a una imagen verdaderamente atrevida con respecto a lo visto dentro de la marca hasta ese momento y también a haber aparecido en 2010, justo en plena fiebre SUV. El modelo actual mejora al anterior en todos los sentidos y desde ya puedo afirmar sin lugar a dudas que es una de las mejores opciones que hay en el mercado si lo que necesitas es un vehículo agradable para el día a día, práctico para viajar... y relativamente apañado cuando tengas que ir a la finca de un amigo pisando un poco de tierra por el camino. 

Lo vendes muy bien, necesito datos

La unidad de nuestra prueba del Kia Sportage tiene el acabado GT Line -el más alto de toda la gama- y, con un motor diésel CRDi de 136 CV asociado a una caja manual de seis relaciones y tracción delantera, es capaz de lograr unas prestaciones discretas pero adecuadas para un automóvil de sus características: necesita 10,3 segundos para completar el 0-100 y su velocidad punta es de 186 km/h. Con un peso total de 1.529 kg, su consumo medio oficial es de sólo 4,9 litros... que en realidad es difícil bajar de seis. Y esto no es una crítica a su mecánica: en realidad es una crítica al desmedido optimismo de los fabricantes a la hora de homologar sus cifras...

No está mal... me gusta su aspecto

Y a mí. Con una imagen agresiva sin caer en la estridencia, el Sportage es uno de los todocaminos compactos con diseño más acertado de cuantos existen ahora mismo ahí fuera. Su parte delantera está dominada por su parrilla de estilo "nariz de tigre" -deja de mirarme así, es el nombre que le han puesto en Kia-, mientras que su zaga está marcada por unas líneas horizontales que otorgan al conjunto una presencia realmente imponente de corte muy deportivo. 

¿Qué hay del interior? 

Muy bueno: tiene un diseño algo sobrio pero bien terminado y con una calidad percibida más que correcta que, gracias a su renuncia a los fuegos artificiales, permite tener todos los elementos indispensables distribuidos de un modo muy lógico, intuitivo y accesible. ¿Te has fijado en su elegante volante deportivo terminado en cuero? Estaría muy cerca de ser perfecto... si el aro tuviera algo más de grosor. 

¿Se viaja bien a bordo? 

¿Por qué se venden tantos SUV?

Desde luego. Sus plazas anteriores son cómodas y espaciosas, y gracias a la forma de su carrocería con una caída del techo muy poco acusada el espacio para los ocupantes de la segunda fila de asientos es más que correcto tanto en altura como en longitud -en anchura no va tan sobrado, pero es la tónica habitual en el segmento-. Para que te hagas una idea, mido 1,97 metros y con el asiento delantero configurado para que mis infinitas piernas puedan operar correctamente los pedales aún queda espacio para que yo mismo pueda ocupar la plaza situada tras la del conductor. Evidentemente esta prueba la hice en parado. Pero acaba de ocurrírseme una idea tremenda...

Estás loco. Quiero saber cómo es su maletero

Con una capacidad total de 503 litros -1.492 si abates la segunda fila de asientos-, el espacio de carga del Kia Sportage es el más grande entre todos sus rivales y más que suficiente para dar cabida dentro de sí a las maletas de sus ocupantes para un viaje, por ejemplo, de Semana Santa -aquí tienes los mejores artefactos para evitar los atascos-. La única pega que le encuentro es que echo en falta algún elemento que ayude a organizar la carga y, por pedir algo más, una toma de corriente que permita tener refrigerada una nevera portátil. Por ejemplo. 

Me estás convenciendo, ¿qué tal va?

Correcto. 

¿Sólo correcto?

Deja que me explique: su comportamiento general es muy bueno teniendo en cuenta el tipo de coche que es, con una suspensión trabajada para ofrecer siempre el máximo confort posible dejando un poco de lado las sensaciones a la hora de afrontar una carretera repleta de curvas a un ritmo... alegre. Pero eso no es algo negativo: si quieres devorar curvas y necesitas un SUV tienes pocas opciones en el mercado. Quizá un Porsche Macan GTS, por ejemplo. Pero ese modelo casi triplica el precio de la unidad de nuestra prueba del Kia Sportage. 

¿Qué tiene de malo, entonces?

Su motor. Sus 136 CV no empujan con ganas hasta que se alcanza la zona media del tacómetro, y eso a la hora de moverse por la ciudad o hacer adelantamientos en autopista obliga a jugar con el cambio más de lo deseable. Yo no suelo criticar nunca algo así porque me encanta jugar con las palanquitas, pero puedo entender que a un usuario medio le resulte algo relativamente molesto. En mi opinión este propulsor queda un poco en tierra de nadie y creo que cumple con el refrán que defiende que el que pretende ser aprendiz de todo, termina siendo maestro de nada... 

Vaya

No sufras, porque afortunadamente la gama diésel del coche está compuesta por otras dos opciones de 115 -no disponible en acabado GT Line- y 185 CV que, respectivamente, podrían satisfacer perfectamente tus necesidades si necesitas el coche para moverte por ciudad o en desplazamientos más largos, más difíciles... o más campestres -el modelo más potente sólo puede adquirirse asociado con la tracción total-. 

Me habías asustado, ¿veredicto?

Con un precio de 28.525 euros -33.750 sin los descuentos de la marca aplicados-, la versión GT Line del Kia Sportage asociada al bloque CRDi de 136 CV resulta interesante gracias a un equipamiento de serie bastante completo que incluye elementos como climatizador bizona, navegador, control de descenso y avisador de cambio involuntario de carril, que puede complementarse con un paquete denominado Luxury que, por 1.700 euros, añade un sistema de asistencia a la frenada de emergencia, detección de ángulo muerto, de tráfico trasero y portón del maletero con función manos libres. Si las prestaciones no ocupan una posición dominante en tu lista de criterios a la hora de elegir un coche, puedes lanzarte a por él sin dudarlo. Y si necesitas algo más... siempre tienes disponible el propulsor más potente que, con tracción 4x4, tiene un precio de 33.025 euros -con los descuentos aplicados-. 

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