Prueba del Lamborghini Centenario LP-770. ¡Buf!

Hasta el toro todo es rabo (o algo así)

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Nuestro veredicto

Estoy inquieto. La prueba del Lamborghini Centenario LP-770 me espera. Son las seis de la mañana y la temperatura sube rápido en Nardò, el trazado de pruebas secreto que el Grupo VW tiene en el tacón de la bota italiana. Después de unos cuantos controles de seguridad cada vez más estrictos finalmente entramos y podemos admirar en directo la razón de tanto secretismo. Es un monumento a la fibra de carbono capaz de sacarle los colores a cualquier estatua de arte moderno de un primer vistazo. Me he enamorado antes incluso de ser consciente del brutal potencial que tiene.

El Lambo Centenario es el homenaje póstumo al que habría sido el cumpleaños número 100 de Ferruccio Lamborghini, fundador de la firma. Pero representa mucho más que eso: es el último eslabón en la cadena de unicornios inaugurada con el Reventón y seguida por el Aventador J, Sesto Elemento, Estoque y Veneno. Un punto de inflexión que marca un cambio de tendencia en una estirpe legendaria.

Sólo se harán 20 coupé y 20 roadster

Nardò, propiedad de Porsche, es donde el Grupo Volkswagen acude para desarrollar sus coches más antisociales, peligrosos y dañinos para el continuo espacio-tiempo. Un lugar donde poder rodar a velocidades que rozan el absurdo.

Con el Centenario LP-770 anunciando una velocidad máxima de 350 km/h, no se puede decir que vaya a pasar un día precisamente aburrido al volante de este Lamborghini.

El motor del Lamborghini Centenario que voy a probar es un V12 de 6,5 litros que puede estirarse hasta las 8.600 rpm, entregándote 770 CV y 507 Nm de par máximo (eso son 10 CV menos que el Ferrari F12 tdf; aquí la prueba). Puede acelerar hasta los 100 km/h en 2,8 segundos y, si tienes el valor necesario para hacerlo —y aún queda aire en tus pulmones—, hasta los 300 en 23,5.

Delante tiene un difusor encargado de generar la suficiente carga aerodinámica para mantener al coche pegado al suelo en cualquier circunstancia, pero es en su parte trasera donde tiene lugar la magia oscura de las artes relacionadas con flujo de aire: tiene el difusor trasero más grande que puedes encontrar en un coche de calle que, unido a un alerón capaz de desplegarse hasta 15 centímetros, puede generar 227 kg de fuerza a 280 km/h.

Y todo ello pensando sólo 1.520 kg. ¿Te parece mucho? Es 55 kilos más ligero que el Aventador.

Prueba del Lamborghini Centenario

Se trata de la unidad 'número 0' y sólo 40 propietarios van a poder experimentar la sensación de introducirse en un vehículo de más de dos millones de euros. Una vez dentro, me llama poderosamente la atención la generosa pantalla central de 10,1 pulgadas que alberga todo el nuevo sistema multimedia. Por fin puedo levantar la tapa del interruptor de encendido al más puro estilo de un caza de combate —es algo de lo que no me cansaré jamás— y encender el motor. El bloque V12 del Centenario cobra vida inmediatamente.

Una de las cosas que más claras queda tras la prueba es que el Lamborghini Centenario LP-770 tiene una superioridad ridícula con respecto al resto de la gama. En el modo Corsa se comporta como un auténtico coche de competición: acelera, frena y se sujeta en curvas con una potencia y precisión sobrecogedoras, y cuando me quiero dar cuenta, llego a la primera curva a 280 km/h. Con un poco de fe, un buen pisotón al pedal izquierdo y una suavidad para trazar el giro con el volante que ya la quisiera para sí el mejor cirujano cardiovascular del mundo, me doy cuenta de que el Centenario es una máquina tremendamente efectiva.

En el modo Sport el coche se olvida un poco la precisión en circuito y empieza a dar muchísimo más miedo. ¿Alguna vez has querido saber qué se siente al hacer derrapar locamente un coche de dos millones de euros? Según van pasando las vueltas aprendes a confiar en el Centenario de un modo que parece antinatural.

En Lamborghini siguen sabiendo hacer vehículos de infarto, de esos que saben ir un poco más allá de los límites de lo razonable y que pueden dar lo mejor de sí sobre esa fina cuerda. Coches que exigen respeto, pero que te premian cuando lo obtienen.

Pero lo más espectacular en esta prueba del Lamborghini Centenario LP-770 hablan mucho y muy bien sobre la dirección que seguirán los hiperdeportivos del futuro, al menos de la marca.

Texto de Charlie Turner; Fotos de Tom Salt

Esto es un extracto de la prueba del Lamborghini Centenario que puedes leer en el número 4 de Top Gear España. Haz clic aquí para echar un vistazo al kiosco de Axel Springer.

Y para terminar, un vídeo del lanzamiento del Lamborghini Centenario LP-770 4

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