Prueba Peugeot 308 GTI 2017: una auténtica fiera corrupia en pista

Ya no se vende el de 250 CV. Ahora tiene 270

8 10

Nuestro veredicto

En esta prueba del Peugeot 308 GTI 2017 puedes comprobar que la nueva versión llega con pocos cambios. Por un lado, presenta en su exterior el restyling general de la gama (aquí tienes la prueba del Peugeot 308 2017). En su interior un equipamiento más completo y, a nivel mecánico, una sola potencia: 270 CV (antes existía otra de 250) ofrecidos por su motor 1.6 THP. Respecto a lo demás, chasis incluido, el 308 mas rabioso no cambia. 
 


Dinámica de carreras


Ni más, ni menos. El pequeño motor de 1.598 cc es una auténtica maravilla. El Peugeot 308 GTI 2017 sale como un cohete desde muy pocas vueltas, gracias a sus 270 CV y, sobre todo, a un par motor de 330 Nm desde 1.900 hasta las 5.500 rpm. Acelera como un auténtico misil desde las 2.000 vueltas, y a partir de las 4.000 rpm, ¡mamá!… literalmente te deja pegado a su cómodo bácquet, de serie, por cierto. Y casi lo mejor es que lo hace sin perder tracción y como si hubieran echado loctite en sus ruedas.
Su caja manual de seis relaciones sigue siendo muy rápida en su manejo, aunque las inserciones no son todo lo precisas que este coche requiere. Respecto a sus frenos, con discos delanteros de 380 mm y pinzas de cuatro pistones, tienen potencia más que suficiente para detener sus escasos 1.300 kilos en muy pocos metros y de una forma contundente.
Su altura libre al suelo se ha rebajado en 11 mm respecto al resto de la gama siendo el Circuito de Ascari (donde Peugeot lo ha presentado a nivel nacional) donde de verdad se le pueden sacar las entrañas. Su paso por curva es realmente endiablado, gracias a un chasis equilibrado, a una dirección rápida, comunicativa y sobre todo, y a pesar de ser un tracción delantera, a no tender en exceso al subviraje debido al trabajo de su diferencial autoblocante Torsen mecánico limitado al 35%. 

Por su parte, y tal y como he podido comprobar en esta prueba del Peugeot 308 GTI 2017, el ESP no se muestra nada intrusivo y entra en acción de una forma muy suave. Eso sí, en el modo Sport, permite que el coche deslice algo más antes de actuar. Que alcance los 100 km/h desde parado en seis segundos y tarde 19 más en cubrir los 1.000 metros, habla a las claras del pepino que puedes tener en tus manos y en tus pies. Claro que eso exigirá que acabes con tus ahorros. Aunque, si te digo la verdad, 36.550 euros no me parecen excesivos para las sensaciones deportivas que te proporcionará su conducción.

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