Prueba del Ferrari F12tdf: ¡el cavallino más salvaje cabalga libre!

Riding in the wild, wild, Wales...

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¿Ferrari F12tdf? Ese modelo no es nuevo, ¿no?

No, en Top Gear ya tuvimos oportunidad de conducirlo el año pasado y nuestro compañero Chris Harris también ha podido disfrutar de él dos veces para deleitaros con sus derrapajes infinitos dentro de un circuito cerrado. Y siempre hemos llegado a la misma conclusión...

¿Qué es...?

Bengala F12 Caballería: un F12berlinetta con mucha fibra...

Pues que el Ferrari F12tdf es un coche tan puntiagudo como maligno cuando te sientas tras su volante. Y esas conclusiones fueron sacadas en el entorno controlado de un circuito de carreras, con un asfalto en buen estado y sin nadie que venga por el carril de sentido contrario a interrumpir tu endiablado y difícilmente justificable ritmo con él. 

Yo lo estoy probando en Gales, un lugar maravilloso pero que en octubre está pasado por agua, ventoso, lleno de hojas caídas por la llegada del otoño y ovejas que gustan de sentir sensaciones fuertes al cruzar la carretera sin respetar ninguna de las reglas de seguridad vial vigentes. ¿Y por qué pasarlo mal? Porque en Ferrari se empeñaron en dejárnoslo y no íbamos a decir que no. Y porque también se empeñaron en que no entráramos a circuito con él y, seamos sinceros, es un F12tdf: como si nos hubieran dicho que sólo podríamos conducirlo en el aparcamiento de un supermercado. ¿Tú dirías que no lo quieres?

¿Realmente es tan delicado de conducir?

Bueno, vamos a empezar por hablar un poco del coche: se trata de un vehículo con motor delantero y propulsión trasera, una solución motriz generalmente muy adecuada para garantizar un buen reparto de pesos y, por consiguiente, un comportamiento excepcional gracias a tener la mayor parte del peso sobre el eje anterior. Pero en el Ferrari F12tdf es diferente: la posición del motor está tan retrasada que parece descansar sobre tus rodillas y, debido a que su cambio de marchas está situado en la parte trasera, su reparto de masas queda en un equitativo 46/54, donde el eje trasero es quien soporta la mayor carga. 

Por supuesto y como ya hemos comentado, se trata de un vehículo de propulsión cuyas generosas ruedas traseras deben transmitir al suelo los 780 CV y 705 Nm de par máximo de su motor V12 de 6,2 litros capaz de alcanzar los 100 km/h en 2,9 segundos y que sólo necesita 7,9 para circular a 200. Como deberías haber notado, se trata de una variante 30 CV más potente que la versión estándar del F12berlinetta, pesa 110 kg menos, los desarrollos de su caja de cambios son un 6% más cortos y su aerodinámica está trabajada para ofrecer el doble de carga. 

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Una mejor aerodinámica siempre es buena para la estabilidad, ¿no?

Sí, a velocidades elevadas. Cuando circulas por una revirada carretera secundaria lo que en realidad te ayuda a no terminar descubriendo por las bravas que no es bueno salirse del asfalto son los neumáticos traseros de 275 mm de anchura, firmados por Pirelli y que realizan un magnífico trabajo a la hora de evitar que diseminemos nuestros dientes por el monte como si fueran las esporas que se desprenden de la cesta de setas de un dominguero. 

Eso es bueno.

Sí, aunque debo decir que cuando se circula cerca del límite aparece algo de subviraje. Lo cual es bueno, porque te permite saber hasta dónde puedes llegar sin tener que hacer uso de la asistencia en carretera. Lo que no es tan bueno es la sensación que transmite el eje delantero al realizar frenadas fuertes, que resta algo de confianza hasta que logras acostumbrarte a su comportamiento, derivado de unos neumáticos de dimensiones generosas. 

Además, la dirección del F12tdf es rápida y precisa, muy a la altura del conjunto del coche que, gracias al VSW...

Espera, ¿VSW?

Sí, Virtual Short Wheelbase, que es como ellos llaman a su sistema de cuatro ruedas directrices que permiten modificar la batalla del coche de un modo virtual en función de la velocidad -a menor velocidad, las ruedas traseras giran en sentido contrario a las delanteras-. Puede regularse desde el manettino junto a otros parámetros como el F1-Trac, E-diff, F1-DC, ESC y SCM. En Ferrari aseguran que el VSW hace al coche más seguro y más rápido: "desconéctalo y rodarás más lento", dicen. "Desconéctalo y prepárate para gritar", digo yo. 

Pues déjalo conectado y listo, ¿no? Más seguridad y además puedes ir más rápido... no sé qué más quieres.

Amigos, a la hora de conducir no todo es blanco o negro, y encontrar el término medio es fundamental para disfrutar de este tipo de coches. Con tanta electrónica presente en la conducción y al tratarse de un vehículo donde todo ocurre muy rápido, hay momentos en los que puedes pasarlo mal... de un modo innecesario. Me explico: el Ferrari F12tdf es un coche pensado para conductores de un nivel alto y por ello la electrónica es muy poco intrusiva. ¿Qué hay de malo en ello? Que en ocasiones puedes pecar de ser demasiado confiado al volante y, justo cuando la electrónica cree que lo tienes todo bajo control, encontrarte mirando de repente a la carretera por la que venías hace un momento. Y eso resta bastantes puntos a la hora de conseguir la confianza necesaria con él... 

Vaya... ¿hay alguna solución?

Sí, que te adaptes a él. Como he comentado, se trata de un coche pensado para ofrecer sensaciones de alto nivel a conductores experimentados, y la única vía para poder llevarlo por su sitio a ritmos elevados es tomarte tu tiempo para ir conociéndolo a fondo. Todo en este coche requiere precisión: pisa el acelerador de milímetro en milímetro; gira el volante de grado en grado; ahora hazlo todo a la vez y con una sincronización perfecta. Si lo logras, podrás entenderte a la perfección con él. Pásate de listo o lista en alguna de las maniobras y terminarás dándote un buen susto. 

Parece complicado... ¿es un buen Ferrari?

En un circuito seco y con buen asfalto, el Ferrari F12tdf debe ser una de las mejores experiencias que un conductor amante de los coches puede tener en su vida. Saber que tienes en tus manos a una auténtica bestia capaz de sacar lo mejor y peor de tu conducción al mismo tiempo es algo revitalizante y muy estimulante. 

Pero cuando te enfrentas a una jornada de conducción en el mundo real, en una carretera secundaria de un lluvioso día de otoño, calificar al tdf como estresante es ser bastante... suave. Debo decir que su desmesurada ira homicida cuando pisas el pedal del acelerador más de la cuenta tiene algo que te incita a querer conducirlo... pero al mismo tiempo respiras tranquilo cuando lo aparcas en cualquier sitio y compruebas que sigues de una pieza. Un Porsche 911 GT3 RS es mucho más amistoso a ritmos suaves, e incluso un LaFerrari es más asequible a un conductor medio. Todo es demasiado salvaje aquí. 

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¿Qué hay del motor?

No hay palabras para describirlo: cada vez que alguien se acercaba al coche durante los días que lo pude probar y me preguntaba por él me limitaba a arrancarlo y darle un par de acelerones en vacío. Todo el mundo obtenía la respuesta que necesitaba al escuchar el motor del Ferrari F12tdf. Se trata de un bloque animal, primario y bestial. Como pocos existen ahora mismo en el mercado. Tiene que ser impresionante poder exprimir al máximo cada una de las siete marchas que tiene su caja de doble embrague. 

¿Tiene que ser impresionante?¿No lo has probado?

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No en octubre. No en Gales. No lloviendo. Cada vez que he intentado ser generoso con el acelerador me he encontrado con las ruedas traseras queriendo girar por encima de sus posibilidades, haciendo que el coche entero comenzara a bailar por su cuenta sin que yo le estuviera pidiendo salir a la pista. 

Que nadie me malinterprete: he disfrutado mucho conduciendo el Ferrari F12tdf. Tiene un comportamiento impresionante, la mordida de sus frenos es increíble, la respuesta de su motor inmediata, la puesta a punto de la electrónica es exquisita... pero es demasiado trabajo para un simple mortal. Al menos, aquí. En mi defensa diré -dejad de mirarme así- que durante un rato tuve el valor para desconectar por completo el control de tracción para comprobar hasta dónde podíamos llegar tanto el coche como yo mismo. Y jamás he visto a un rebaño de ovejas tan asustado. 

Me gustas, F12tdf, pero lo nuestro es imposible. Ambos sabemos que terminaremos haciéndonos daño...

Texto: Ollie Marriage

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