Prueba: Mercedes-AMG GLC 43. Con 367 CV. A lo loco

El SUV más rápido del barrio.

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7 10

Nuestro veredicto

Texto: Ollie Marriage

Demasiadas letras y números… ¿Qué SUV de Mercedes es éste?

El Mercedes-AMG GLC 43 es el SUV de la Clase C. Está por debajo del GLE y del GLS y por encima del GLA.

El 43 se refiere a su motor, un 3 litros V6 biturbo que supone el escalón de entrada (ejem) a la gama AMG. Por cierto, se dice que hay un 63 en camino, con un propulsor 4.0 biturbo V8.

Mientras tanto, éste tiene 367 CV y un par de 520 Nm desde las 2000 rpm. Son cifras suficientes para pasar de 0 a 100 en 4,9 segundos y marcar una velocidad máxima de 250 km/h. Oh, yeah, no es precisamente lento. Los otros datos que importan son un consumo de 8,3 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 189 g/km, junto a un precio de 67.750 euros.

¿Me equivoco si pienso que esta mecánica no te gusta mucho?

En cierto modo, es así. Cuando la hemos llevado en otros Mercedes deportivos (como el Clase C 43) nunca nos ha parecido lo suficientemente agradable, mientras que en el Clase E ha de trabajar duro para ser satisfactoria.

Sin embargo, aquí tenemos el punto óptimo: el GLC + 43 = buen coche. Me sorprende tanto como a cualquiera, ya que hace poco estuve al volante de un GLC 250d Coupé y es uno de los coches menos interesantes que he conducido este año. Generalmente, no soy muy fan de los SUV derivados de coupés, pero esa suspensión más rígida unida a una mecánica diésel no era algo que pareciera estar en forma. Como si no estuviera cómodo en su propia piel. Curiosamente, esto es justo lo contrario.

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¿Por qué curiosamente?

Porque nadie va a comprarlo. Hablamos de un SUV pequeño y con demasiada potencia combinado con unas emisiones que, en comparación, son altas. Y su logo no es el de Porsche o Jaguar. Tanto el Macan como el F-Pace encuentran un nicho porque son deportivos. El GLC, no. Tiene un motor familiar, se alinea con el Land Rover Discovery Sport o el BMW X3 y las ventas de mecánicas de gasolina en estos modelos son testimoniales.

Así que el GLC 43 es un coche complicado, pero, a la vez, encaja. Si quieres conducirlo como un Macan, perderás el norte. Pesa 100 kg menos que el Porsche, pero no es tan ágil ni te recompensa de la misma forma. Se inclina un poco en las curvas, la dirección no es tan precisa.

No me malinterpretes, es rápido y se lanzará carretera abajo a un ritmo admirable. Llévalo de forma suave y lograrás una buena velocidad.

¿Qué puedes decir de la mecánica?

Da en el clavo para su cometido. Mueve la cantidad adecuada de peso, es resuelto sin mostrarse agresivo y siempre hay un poco de música que llega desde el escape para recordarte que no estás llevando un diésel. Es difícil valorarlo, pero hace que este SUV de Mercedes se comporte de forma diferente, da un poco de alegría a su pisada.

El precio que hay que pagar a cambio es un consumo diario de 10 a 11 l/100 km. No es una cifra escandalosa para un coche que, en línea recta, se impulsaría con la fuerza suficiente para luchar con un VW Golf R.

Hay retraso en el turbo, pero no se debe a la actitud más relajada del vehículo. La fuerza llega de forma contundente y el cambio automático realiza un buen trabajo organizándola entre sus nueve marchas. No te molestes en utilizar las levas, no tienen una respuesta tan rápida. Deja que la transmisión haga su trabajo y serás feliz.

Los modos de conducción Sport y Comfort son los que debes elegir: olvídate del Eco, ya que, básicamente, manda el acelerador a dormir. El programa Sport + convierte el Mercedes-AMG GLC 43 en un modelo innecesariamente energético.

¿Cómo es por dentro?

Si he de ser honesto, no estamos ante un habitáculo pensado para ofrecer tanta practicidad como el Land Rover Discovery Sport. Las cosas alemanas premium tienden a ser un poco más conscientes de su diseño, en lugar de centrarse en las necesidades de las familias. Pero, de nuevo, esto se ajusta a la jurisdicción del GLC 43. Es tan práctico como requiere, tan espacioso como debería y rueda bien.

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¿En serio? Lleva llantas de 19”…

Lo sé, pero el perfil es de 55 en el eje delantero (50 en el trasero), lo que ablanda un poco su comportamiento. La suspensión Airmatic forma parte del equipamiento de serie y de nuevo he de decir que las especificaciones Comfort y Sport te dan el control suficiente sin introducir asperezas.

¿Algún otro rival, además del Porsche o el Jaguar?

La verdad es que no. Quizá el Audi SQ5, que es un modelo mucho mejor de lo que piensa la gente, al igual que el BMW X3 35d. Pero el motor del Mercedes se te mete bajo la piel. ¿Lo suficiente como para elegirlo antes que una mecánica diésel? No estoy muy seguro… El Macan cuenta con su actuación excelente, el Jaguar, con su diseño, el GLC 43… Bueno, puedes contestar en los comentarios.

Pero, ¿te gusta?

Sí; es un vehículo más satisfactorio de lo que esperaba y te enamorará, si le dejas. Es cómodo, rápido, modesto y se adapta bien a su misión.

Además, su equipamiento básico es muy completo y, arrimando unos 6.000 euros más, tendrás el sistema de sonido Burmester, acabados en madera oscura, techo panorámico, cámara de 360º… Me ha sorprendido. Y, si se lo permites, también lo hará contigo.

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