Prueba Seat Alhambra 2.0 TSI: ¿el Cupra que jamás existió?

Meter el motor de un GTI a un enorme monovolumen de siete plazas parece una buena idea, ¿o no?

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Nuestro veredicto

¿Qué tenemos aquí?

Un Seat Alhambra con el motor de un Volkswagen Golf GTI.

 

¿En serio?

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Completamente, un Seat Alhambra 2.0 TSI con 220 CV bajo el pedal derecho. Sin duda, bien podría tratarse de un Seat Alhambra Cupra, una denominación comercial que probablemente habría hecho a este monovolumen muy atractivo para los padres ‘petrolhead’ de familias numerosas. Pero no es así, la versión gasolina más potente se esconde detrás de las líneas del Seat Alhambra: ni en un concurso de expertos se podría adivinar que bajo el capó se esconde el motor de un Golf GTI.

 

¡Vaya, qué interesante! ¿Y corre?

Sobre el papel anuncia un cero a cien en 7,8 segundos, dos décimas más rápido que un Seat León con el motor 1.4 TSI de 150 CV y ligeramente más lento que el Volkswagen Golf con el diésel de 184 CV. Es decir, el motor aporta un empuje más que interesante, pero tampoco te esperes sensaciones de infarto. El enorme tamaño del conjunto también hace que la sensación de velocidad sea algo menos notable, aún así, el motor es agradable y, asociado a la caja de cambios DSG de siete velocidades y doble embrague, consigue que las aceleraciones sean gratificantes en prácticamente todas las circunstancias.

 

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¿Se siente deportivo?

¿Te soy sincero? No. Y no creo que pretenda serlo. Tras completar esta prueba del Seat Alhambra 2.0 TSI me he quedado con algunas dudas sobre la existencia de esta versión, al menos en nuestro país. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Este es un Seat Alhambra como cualquier otro pero propulsado por un motor de gasolina con una cifra de potencia respetable. Y aquí creo que hay un error, ya que probablemente, para un uso normal y corriente, el diésel de 184 CV y 380 Nm de par (misma cifra que el protagonista de este artículo) sea mucho más interesante, especialmente en lo que a consumos se refiere.

 

¿Entonces?

Pues creo que este motor 2.0 TSI de 220 CV debería estar asociado a un comportamiento dinámico mucho más interesante. ¿Crear una versión Cupra del Seat Alhambra? Quizás no sea una tontería: con un diseño específico y una puesta a punto algo más deportiva, especialmente en cuanto a frenos y suspensiones, podría copar un nicho de mercado inexistente a día de hoy. Un monovolumen con aptitudes deportivas en el cual el motor de un Golf GTI podría tener mucho más sentido.

 

¿Es muy torpe?

No, no quiero decir eso. El Seat Alhambra es un monovolumen que destaca por su equilibrio: está muy bien hecho, su refinamiento interior es notable y la calidad de rodadura fuera de toda duda. Está pensado para que 7 pasajeros viajen de manera cómoda y en esto cumple con nota: ¡incluso tu abuela se sentirá como una reina en viajes largos gracias a sus siete butacas individuales! ¿Pero un deportivo? Ni de lejos. 

 

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¿Lo peor es el consumo?

Probablemente sí. Es un coche que, cargado hasta los topes, supera de largo las dos toneladas, por lo que en subidas, ni los 220 CV y 380 Nm de par son suficientes para evitar que el pedal derecho sea abusado con ganas. ¿En qué redunda esto? En un consumo medio que se termina por resentir, con cifras superiores a los diez litros sin despeinarse demasiado. 

 

¿Y lo mejor?

¿Un cambio a mejor? El Seat Alhambra se transformará en un SUV de 7 plazas

El coche en general. Si buscas un coche muy amplio, de gran calidad y sin fallos, el Seat Alhambra cumple con creces. Los asientos son cómodos y la posición al volante es muy interesante: estás erguido, pero no te sientes a los mandos de una locomotora diésel de 15.000 CV, sino en un turismo. El equipamiento de mi unidad de pruebas era muy generoso, destacando especialmente el sistema de entretenimiento con navegador y sistema de conectividad Seat Full Link y, especialmente, el impresionante techo panorámico que abarca buena parte del habitáculo y ofrece una gran luminosidad en el interior. Es cómodo pero no es especialmente torpe, se mueve bien y será más que suficiente para la mayoría.

 

¿Entonces, en qué quedamos?

El Seat Alhambra 2.0 TSI es la opción perfecta para aquellos que capitalicen una lucha feroz contra el diésel. No seré yo quien habitualmente recomiende comprar coches diésel, pero en este vehículo (y en este segmento) creo que un diésel potente puede realizar un trabajo más acorde con el tipo de coche que tienes delante. El Seat Alhambra 2.0 TSI está muy lejos de ser un Seat Alhambra Cupra, por lo que a igualdad de comportamiento entre uno y otro, el menor consumo del diésel puede ser fundamental a la hora de elegir, teniendo en cuenta que el precio es prácticamente el mismo: 43.174 euros para el gasolina, 800 euros más el diésel. Pero este apoyo puntual al diésel que quede entre tú y yo, por mi parte negaré haberlo dicho.

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