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Aston Martin DBS Superleggera o Ferrari 812 Superfast, ¿quién miente más?

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¿Súper ligero o súper rápido?

Hoy en día, los coches deportivos acostumbran a ser demasiado exagerados a nivel estético. Bien, en el día de hoy te presento dos coches que son exagerados hasta en el nombre. El Aston Martin DBS Superleggera y el Ferrari 812 Superfast son dos de los GT de altísimas prestaciones más importantes del mercado. Pero, ¿cuál es mejor?

Es evidente que ambos coches cumplen con muy buena nota cuando se pide mezclar prestaciones de locura, diversión al volante y cierto grado de comodidad para poder viajar con ellos. Esa es su principal baza, una baza que ambas marcas llevan mejorando y perfeccionando durante décadas. ¿Quién lo ha hecho mejor?

Diseño y estilo

Ferrari 812 Aperta

Ambos coches representan a la perfección a sus países de origen. Además, son de las pocas marcas de súper lujo que siguen siendo independientes y cuyas raíces están clavas hasta el fondo de sus respectivos territorios. El Aston Martin DBS Superleggera es lo que debe ser un gentleman inglés, elegante pero también exagerado, ambicioso y con detalles chulos. La parrilla delantera es quizás demasiado grande.

Creo que el Ferrari 812 Superfast está mejor terminado teniendo en cuenta sus orígenes. Es más elegante, siguiendo esa filosofía de súper GT. Es afilado, como buen Ferrari y tiene detalles estéticos que lo identifican rápidamente con la familia más gloriosa de la historia de los GT, que se remonta hasta los míticos 250 GTO. ¿Has visto esos cuatro pilotos redondos en la zaga?

El interior es lujoso y deportivo

Aston Martin DBS Superleggera

Ambos coches han entendido a la perfección el objetivo de su concepción y saben lo que deben ofrecer. Los dos interiores están perfectamente acabados, con diseños sofisticados y con un ambiente lujoso pero también racing. Personalmente aquí me vuelvo a quedar con el Ferrari: creo que el ambiente es más especial, el diseño es más minimalista y orientado a un superdeportivo. Sin perder elegancia y el lujo clásico de la firma de Maranello.

Dos comportamientos similares

Un Spider con techo duro retráctil

O, al menos, relativamente similares. El Aston Martin DBS Superleggera es un GT que busca, gracias a elementos como la suspensión neumática, ser dos coches en uno. Un deportivo lujoso y confortable para poder viajar o incluso usar a diario, y un modo más radical para convertirse en un vehículo eficaz y emocionante.

No tengo duda que hablando en términos de GT puro, el Aston Martin podría poner en problemas al Ferrari, pero también tengo claro que cuando hablamos de deportividad, el Ferrari no tiene rival: la firma italiana sabe instalar toneladas de tecnología punta para que la experiencia al volante sea bestial. Sin contar su motor V12 atmosférico, con una banda sonora de esas que pone los pelos de punta.

Un V12 Ferrari es mucha tela

Aston Martin DBS Superleggera

Hablamos de un V12 de 6,5 litros, atmosférico, capaz de generar 800 CV a 8.500 vueltas y 718 Nm de par a 7.000 revoluciones. Un motor de la vieja escuela pero con la tecnología más moderna, capaz de catapultar a este coche en una aceleración de cero a cien en 2,9 segundos. 

El motor del Aston Martin DBS Superleggera es también un V12 pero en este caso sobrealimentado. Consigue 725 CV a 6.500 vueltas y hasta 900 Nm de par de manera constante entre las 1.800 y las 5.000 revoluciones. Un motor más lleno de fuerza pero que no se consigue transmitir de igual manera al asfalto: en prestaciones puras el Ferrari humilla al DBS, sacándole 5 décimas en el cero a cien.

Precio

Galería: Ferrari 812 Superfast Novitec

Cuando llegamos a estos niveles, hablar de precio es hasta vulgar. Son dos coches excelsos, lo mejor de lo mejor de Ferrari (salvando al nuevo SF90 Stradale) y de Aston Martin. En este sentido no hay una diferencia insalvable: el Aston Martin DBS Superleggera cuesta unos 320.000 euros, mientras que el precio del Ferrari 812 Superfast parte en unos 340.000 euros

Siempre pongo el 'unos' porque en ambos casos parece obligatorio configurar el coche a medida, con un buen puñado de equipamiento opcional y elementos de personalización. En tal caso es posible que la factura pueda incrementarse hasta más allá de los 400.000 euros.

Conclusión: claro ganador

Aston Martin DBS Superleggera

El Aston Martin DBS Superleggera es el claro mentiroso de esta comparativa. ¿Por qué? Pues porque con casi 1.700 kilos no se puede decir que sea súper ligero, aunque ya sabes que esta denominación viene del taller 'Touring Superleggera' que diseñó alguno de los Aston más bellos de la historia.

Ahora bien, el Ferrari sí es 'súper' rápido. Es una bestia y bajo mi punto de vista gana en el apartado estético, en el comportamiento dinámico y en el motor. Es un deportivo más radical y emocionante cuando se busca la máxima deportividad, pero sorprende con un alto grado de refinamiento cuando quieres relax o simplemente poder viajar con él. Mientras se pueda, simplemente poder disfrutar de un V12 atmosférico a casi 9.000 revoluciones, hay que aprovecharlo.

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