¿Aceptamos los coches eléctricos con extensores de autonomía?

Extensor de autonomía

Gustavo López Sirvent

Bien en propiedad o bien en alquiler, es una opción para viajar sin recargar

El mantra de aumentar la autonomía de los coches eléctricos (repítelo en bucle todas las veces que quieras y verás que lo leerás en todas las revistas especializadas en motor) es un factor que hace devanarse los seos a los ingenieros de las marcas automotrices, ya que ahí se encuentra el futuro de estos vehículos.

Dos puntos preocupan a los fabricantes: uno, el hecho de que recargar un coche eléctrico lleva mucho más tiempo que repostar con un coche de combustión. Y dos: que si quieres un automóvil con gran autonomía el precio se dispara, con lo que te sirve de bien poco comprar otro que tenga un pírrico alcance.

¿Solución? El extensor de autonomía. Esto es un dispositivo que puede llegar a ser tan grande como un remolque y que sirve para añadir un extra de energía con el que recorrer distancias más largas. Es ideal para los coches eléctricos urbanos que tienen una autonomía limitada, o para aquellos viajes en los que vayamos a recorrer una distancia más larga de la que soporta la autonomía del automóvil.

EP Tender tiene la respuesta al problema. Es un remolque con una unidad de baterías que se conecta a nuestro coche por la toma eléctrica de la bola de remolque. De esta manera, puede alimentar directamente el motor eléctrico, y aportar una autonomía muy importante, de hasta 400 km. 

Los primeros usos se destinaron para furgonetas que operan en servicios de intervención como autopistas a todas horas, sin tiempo para cargar en garaje, y que requieren de un extra de batería.

Este extensor de autonomía es una idea ingeniosa, pero cara. El EP Tender se puede comprar por 10.000 euros. También los hay en opción de alquiler, desde 40 euros al mes. Lo puedes alquilar en una gasolinera (cuando se ponga en funcionamiento, todavía no está). 

Igual que un coche con motor de combustión para a repostar, un coche con motor eléctrico para, conecta una de estas baterías, y sigue su trayecto, entregándola en otra gasolinera del mismo proveedor. Algo similar a lo que hacemos hoy en día al alquilar un patinete eléctrico. De hecho, podríamos parar y cambiar de remolque si necesitamos seguir el trayecto.

Pero hay un problema por resolver, que no es otro que el tema de las compatibilidades. Por un lado, el vehículo tiene que ser compatible con la entrega de potencia eléctrica de esta batería. Y por otra parte, tendría que homologarse el sistema de carga en marcha.

El objeto principal del fabricante es el de cubrir las principales rutas vacacionales europeas, aunque es un concepto que, de funcionar, podría integrarse de forma habitual en las gasolineras.

Conoce cómo trabajamos en TopGear.