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Por qué tus hijos deben viajar de espaldas hasta los 4 años y dos sillas para hacerlo

Porque los niños no son adultos en miniatura

Imagen de perfil de BrandLab
Britax Romer

Publi-reportaje

Gracias al esfuerzo de fabricantes y asociaciones, cada vez son más los papás concienciados de que la forma más segura de llevar a un niño en el coche es en contra de la marcha. 

Las presiones ejercidas por los expertos consiguieron que la nueva normativa de homologación de sillas, la ECE R129 (conocida como i-Size), obligara a llevar a los niños de espaldas a la marcha hasta, como mínimo, los 15 meses. Con todo y con eso, quienes saben de sillas de auto y de seguridad vial, afirman que no es suficiente y que los pequeños que viajan en coche deben hacerlo a contramarcha hasta, al menos, los cuatro años.

No es ni una exageración ni una artimaña de los fabricantes de Sistemas de Retención Infantil (SRI). Que los niños viajan más seguros de espaldas es cuestión de física.

Por qué de espaldas es la forma más segura de viajar

Solemos decir que los niños son adultos en miniatura pero esta afirmación, más allá de lo literario, nada tiene ni de bonito, ni de verdad. Las proporciones de su cuerpo y el desarrollo de sus músculos, huesos y ligamentos son diferentes y están más relacionados con la edad que con el peso (por eso la norma de homologación de SRI i-Size también se basa en la edad y no solo en la estatura y el peso).

Estas dos variables (proporciones y desarrollo) explican por qué los niños de menos de cuatro años viajan más seguros de espaldas a la marcha:

  • Cuando nacen, la cabeza representa el 25% del peso total del bebé. Este porcentaje va reduciendo a medida que el niño crece hasta convertirse en un 6% del peso total de un adulto.
  • A esto hay que sumar el hecho de que las vértebras del cuello de los bebés son muy blandas (de hecho, no se convierten en hueso hasta los tres años.
  • Ambos factores se traducen en que, en caso de choque frontal, como el cuello del bebé no está preparado para soportar tanta fuerza aumenta el riesgo de lesión.
    A contramarcha, sin embargo, las fuerzas del impacto son dirigidas a la parte posterior del respaldo de la silla, mientras que el resto de energía se extiende uniformemente por la cabeza, el cuello y la parte superior del cuerpo, lo que disminuye la posibilidad de que el niño sufra lesiones.

En este vídeo lo verás mucho más claro:

Dos sillas para viajar a contramarcha hasta los 4 años

Britax Römer es uno de los fabricantes de SRI defensores de que los niños viajen en contra de la marcha como mínimo hasta los cuatro años.

Sus sillas son de las que mejor puntuación consiguen en los tests de impacto que cada año realizan los principales clubes automovilísticos europeos. De su amplia gama de sillas de auto, recomendamos dos de reciente lanzamiento y excelentes resultados en las pruebas de impacto. 

  • Swingfix i-Size. 
    Swingfix i-Size

Homologada bajo la norma i-Size, la Britax Römer Swingfix i-Size es una silla exclusivamente a contramarcha para niños desde el nacimiento hasta los 105 cm (más o menos, cuatro años). Permite rotar 90⁰ hacia ambos lados para facilitar la colocación del niño en la silla.

Este modelo ha sido el ganador del último test de sillas de coche europeo, que publican entidades como el RACE o la OCU en España, y se posiciona como el más seguro de todo el informe. Además, es la silla del mercado con mejor puntuación en la franja de edad que va desde el nacimiento hasta los 4 años desde 2015, año en que cambió el protocolo de pruebas, introduciendo tests más exigentes.

Fabricada en Alemania, la Swingfix i-Size también tiene el sello Plus Test, una exigente prueba que se lleva a cabo en Suecia y solo pasan las mejores sillas exclusivamente a contramarcha del mercado.

Esta silla de Britax Römer consigue excelentes resultados en los tests de impacto gracias a innovaciones como el sistema SITC Inside (un elemento especial de acero que absorbe la energía que se genera en un impacto lateral) o el reposacabezas en forma de V. Además, el reductor para recién nacidos incluye elementos de absorción que ofrecen una mayor protección.

Para adaptarse al crecimiento del niño (hasta 52 cm en sus primeros cuatro años de vida), la Britax Römer Swingfix i-Size puede reclinarse en seis posiciones.

Otro de los puntos fuertes de esta silla es la barra antivuelco, que no solo evita que la silla se incline en caso de accidente, también ofrece al niño un espacio extra para las piernas cuando viaja a contramarcha. 

  • Dualfix i-Size.

La Dualfix i-Size comparte las características de seguridad y confort con la Swingfix i-Size, pero cuenta con un sistema de rotación de 360º que facilita la colocación del pequeño y permite que viaje de frente a la marcha desde los 15 meses o 76 cm si sus progenitores así lo deciden, sin necesidad de desmontar la silla. No obstante, la recomendación es que siga viajando a contramarcha hasta los 105 de estatura. 

Dualfix i-Size



La Dualfix i-Size de Britax Römer también ha obtenido buenos resultados en los tests de impacto y se posiciona como la silla con giro de 360º mejor valorada desde 2015. Además, si se utiliza únicamente de espaldas a la marcha hasta los 4 años, el comportamiento en seguridad es el mismo que el de la Swingfix I-Size, que logró la mejor puntuación de todo el test en este apartado.

Además del SICT inside y del reposacabezas en forma de V, esta silla cuenta con isofix con Pivot Link, una patente de Britax Römer que minimiza el movimiento del niño hacia delante, reduciendo el riesgo de sufrir lesiones en la cabeza y el cuello cuando va de cara a la marcha y sufre un impacto frontal.