Pasar al contenido principal

Brutal accidente de un Volkswagen Scirocco en Nürburgring. ¡Pero qué hace!

Nürburgring no perdona y muchos lo aprenden por las malas.

Scirocco Nürburgring

Este accidente de un Volkswagen Scirocco en Nürburgring te va a poner los pelos de punta. Un choque muy fuerte, con varias vueltas de campana, que afortunadamente, y de manera casi milagrosa, no terminó más que con un susto y mucha chapa destrozada. Sin daños personales. Sin duda, este accidente en Nürburgring muestra, de manera clara y brutal, lo que no se debe hacer: una manera de aprender a lo bestia.

Hemos visto muchos ejemplos de accidentes en Nürburgring. ¿Quién no recuerda el brutal accidente del Renault Clio RS? ¿O el choque múltiple entre 10 vehículos que provocó el cierre del circuito? El Circuito de Nürburgring tiene la fama de ser un circuito exigente y que no perdona el más mínimo error. Eso parece evidente: subidas, bajadas, curvas de todo tipo y color. Por eso, si no te lo conoces al dedillo, algo que solamente puede hacer los que hayan realizado muchas vueltas, es recomendable mantener un pelo de coherencia y de precaución.

 

 

Algo que el conductor del Volkswagen Scirocco de este accidente en Nürburgring no hizo. En las imágenes se puede ver como entra en las curvas a gran velocidad. En la curva anterior a la del accidente, de izquierdas, ya entró pasado, llevando las ruedas exteriores a la hierba. A cualquiera con dos dedos de frente, esto nos haría levantar el pedal derecho, nos haría aminorar viendo que tampoco hace falta llegar al límite.

Pero el ‘piloto’ de este Volkswagen no solamente no se amedrentó con el pequeño susto, sino que tomó la siguiente curva de izquierdas con el mismo ímpetu, ¡o incluso más! Entró en la curva buscando el vértice demasiado pronto y a una velocidad indebida, demasiado alta. ¿Resultado? Inevitablemente el sobreviraje hace acto de presencia e irremediablemente el coche se va recto contra el muro.

 

 

El impacto es fortísimo y la propia barrera escupe el coche hacia arriba, provocando que se eleve en el aire y comience a dar varias vueltas de campaña. Finalmente, el coche termina volcado en el centro de la pista, mientras que el resto de conductores lo esquivan como pueden: ¡un BMW M3 E30 casi se come al coche que acaba de frenar frente a él! 

El resultado es un Volkswagen Scirocco R de 300 CV destrozado, numerosos daños en el circuito y un susto de primera. Si no respetas al Circuito de Nürburgring, este te responderá con dolor y un buen agujero en tu cuenta corriente. ¡Qué sirva de aviso si estás pensando viajar al Infierno Verde!

Lecturas recomendadas