Pasar al contenido principal

El Chevrolet Aerovette, ese americano con motor rotativo

Parece divertido, ¿no?

Chevrolet Aerovette

Hay un montón de cuestiones a lo largo de la historia de los coches deportivos que han quedado en el olvido. Efectivamente, aunque seas un cerebrito y un entendido de este tipo de vehículos, lo más normal es que no lo sepas todo. Y una de las historias que tiene grandes papeletas para haberse quedado en el baúl de los recuerdos es la del Chevrolet Aerovette, un deportivo de lo más raro e interesante que ha hecho General Motors en su vida. Vale, este Chevrolet también es bastante friki.

Chevrolet Aerovette: cuando a GM le dio por experimentar

Cuando piensas en los coches que fabricaba General Motors en la década de los '60 tiendes a imaginar motores grandes y perezosos con mucho hierro, creados por hombres llamados Hank o Jim mientras beben una cerveza Budweiser en la bolera. Por lo tanto, es normal que el Chevrolet Aerovette te sorprenda: es la prueba de que General Motors tenía bastante confianza en los motores rotativos. Espera, pero entonces, ¿estaban interesados en ellos? Pues sí.

Chevrolet Aerovette motor

Uno de los grandes estandartes de la historia de Mazda impactó al entonces presidente de General Motors, Ed Cole, que quedó "fascinado por la suavidad y la potencia del motor rotativo de Wankel". Por desgracia, General Motors se encontró con los mismos problemas que asaltaron a Alfa Romeo y a Rolls-Royce cuando intentaron lanzar ellos mismos el motor rotativo: un consumo enorme tanto de combustible como de aceite. Pero parecía que General Motors había dado con la tecla.

En ese momento parecía que iba a ser más rápido incluso que el Corvette C3 con su propulsor V8 de 7,4 litros. Esto se debía a que el peso del conjunto era de menos de 1.200 km gracias a una carrocería de fibra de vidrio y a una estructura de acero. Pero entonces, ¿qué pasó? Pues la crisis del petróleo de 1973 fue su sentencia de muerte y los motores rotativos estadounidenses se acabaron, dejando esta tecnología tan solo a los Mazda importados desde el país del sol naciente.

Chevrolet Aerovette interior

Además, hacer un motor rotativo para el Chevrolet Aerovett tenía un coste demasiado alto, sobre todo cuando Chevrolet disponía de dos bloques V8 para instalar en el Corvette. Por otro lado, la marca americana tampoco estaba demasiado interesada en realizar una inversión cargada de riesgos y optó por vender como había hecho toda la vida. Sin embargo, 40 años después de todo esto vamos a ver por primera vez un Chevrolet Corvette con motor central como será el Chevrolet Corvette 2020. ¿Y lo del motor rotativo? Eso lo dejamos para más adelante... si acaso.

Y además