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Este GT-R de 1.115 CV quiere ser el amo. De Nürburgring, claro

¿Cómo puede mejorarse la receta de Godzilla? Con más potencia.

Imagen de perfil de Alex Aguilar

¿Te flipan los coches japoneses -aquí los más míticos de la Historia- casi tanto como los récords de vuelta en el Infierno Verde? Entonces traigo fantásticas noticias para ti: este GT-R de 1.115 CV quiere ser el amo de Nürburgring. Y aún no has leído lo mejor: está homologado para circular por la calle... a pesar de hacer pasar a los cepos que son un imán para la Guardia Civil de Tráfico por auténticas máquinas del aburrimiento con ruedas. 

Los datos del circuito de Nürburgring que no conoces

Cuando una marca firma un vueltón como el que acaba de hacer Porsche con el 911 GT2 RS en Nürburgring, todo son risas y alegría. Hasta que llega el siguiente grupo de zumbados amantes de la velocidad para arrancarte de las manos el efímero trofeo. Y de eso va precisamente el artefacto que puedes ver en la galería superior, creado empleando como plataforma un Nissan GT-R 2017... al que el personal de Litchfield ha aplicado una buena dieta. Y una mano de fuerza bruta. Una manaza. Como la del Yeti, aproximadamente. 

 

VÍDEO: así pulverizó el Porsche 911 GT2 RS el récord de Nürburgring

 

Para garantizar que este GT-R de 1.115 CV llegue a ser algún día el amo de Nürburgring, el equipo que se ha encargado de su preparación ha tenido que afrontar unos cuantos retos: en primer lugar, eliminar hasta 350 kg de peso extrayendo de su habitáculo todo lo innecesario y sustituyendo todos y cada uno de los paneles de su carrocería por otros fabricados con fibra de carbono; después se han visto obligados a darle un poco de cariño a su bloque V6 para convertirlo en una auténtica bestia capaz de erogar una potencia desmesurada... con 1.084 Nm de par máximo que, como es lógico, han hecho que el último paso para dar por terminado el proyecto haya sido hacer gobernable a este monstruo a través de unos frenos mejorados y un paquete aerodinámico suficientemente capaz como para mantenerlo pegado al suelo. 

A pesar de haber sido impulsado de forma completamente independiente con respecto a la marca, el LM1 RS GT-R -que es como se ha bautizado a este GT-R de 1.115 CV que quiere ser el amo de Nürburgring- ha despertado el interés de Hiroshi Tamura, que está al mando de las divisiones del deportivo de Nissan y su brazo más deportivo. Sí, hablo de Nismo. La última vez que un modelo de la firma nipona pudo presumir de ser el más rápido en Nordschleife fue en el año 2015 gracias al giro del GT-R Nismo completado en 7 minutos y 8 segundos... que no duró demasiado siendo el más escueto. ¿Podrá rebajar su propia marca y entrar de nuevo entre los más veloces en EL circuito? Sólo el tiempo lo dirá. El tiempo de vuelta, quiero decir. Huracán Performante: llega otro tipo dispuesto a dejarte en ridículo.

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