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Restomods: Porsche 911 de Singer y Alfaholics GTA-R. Un sueño que hay que saber entender...

Singer vs Alfaholics

¿Lo máximo en conducción actual?

¿Satisfacción inmediata? Has venido al lugar equivocado. Porque no debes esperar entrar en el Porsche de Singer o en el Alfaholics GTA-R y adorarlos de inmediato, a la primera, al instante. Pensarás que lo harás, porque los has estado mirando boquiabierto al otro lado del aparcamiento. 

El diminuto Alfa Romeo de Alfaholics, con sus grandes faros, te deja visualmente magnetizado, te quedas ahí parado y sabes, simplemente sabes, exactamente cómo será al conducirlo. Cómo responderán los controles, los sonidos que harán, las sensaciones que darán.

Alfaholics GTA-R

Y si estás en la carretera correcta en el día correcto, tal vez tengas razón. Pero el "camino correcto" no es la salida de un polígono industrial al sur de Bristol y la M5 que fue mi introducción a los Alfaholics. El sonido fue un triunfo desde el primer momento, pero de primeras lo que más me sorprendió fue que apenas podía girar la dirección. Mis brazos casi no tenían fuerza.

Y luego está la autopista. Crujidos mecánicos y golpes desde el frente, el estruendo de las ruedas de los camiones que pasan sus tuercas a la altura de tu cara. Tomas conciencia de lo pequeño que eres y mal protegido que estás

El Singer es exquisito: todo el coche apesta a oscura obsesión y a TOC irrefrenable

A decir verdad, no sentí que hubiera seguido el ritmo del GTA-R. Lo conducía, pero no me comunicaba con él. Fue una especie de apretón de manos (¿te acuerdas de eso?), donde todo lo que obtienes son los dedos de la otra persona, sin mas.

Pero salí, lo miré y le perdoné cada una de los últimos 100 km. Demasiado bonito para describirlo con palabras. Pero ahora también estaba viendo más allá de eso, notando la falta de parachoques, las ruedas traseras metidas tan adentro y, lo mejor de todo, los pestillos perforados del cierre de las puertas. 

No hay compromiso en Alfaholics. Tampoco en el Singer que le acompaña. Ambos son productos de una visión y determinación singulares. No hay consejeros involucrados, ni políticas que negociar (en su mayoría, la situación legal entre la firma automotriz y el restaurador es un asunto de las empresas únicamente), solo la intención de ser lo mejor posible. 

Alfaholics vs Singer

El 911 y Alfa, a diferencia de otros restomods, van más allá: a por la recompensa de conducir sin más. Ambos atraen, exigen que te involucres, no se dejan llevar por una ola de inmaculada nostalgia. Es por eso que los hemos reunido aquí.

Después del Alfa Romeo, el Singer es más grande, más redondo. La simetría pronto te golpea. Míralo desde atrás y tus ojos son atraídos magnéticamente hacia los escapes centrales, luego tu vista se ensancha, pasa las luces y a las ruedas traseras, asomando justo por debajo de los arcos. En el frente, la tapa de combustible central y los hermosos faros que le dan al morro una estética igualmente limpia. 

Muy pronto te das cuenta de que casi nada de lo que hayas conducido se mueve mejor por el asfalto que esto

Y luego te subes. Los pedales están muy a la izquierda y te preguntas qué diablos salió mal. Y te acuerdas. Ah, el viejo Porsche 911. Y empiezas a conducir. El morro se mueve un poco, la dirección se aclara cuando el motor trasero se desplaza un poco contra el eje trasero. ¿Pensando en el Singer como un coche nuevo? No lo es.

Singer y Alfaholics

Es más inteligente que eso. Durante los últimos 60 años, Porsche ha apostado por un concepto de  deportivo que es excelente para el diseño (y una pesadilla para la dinámica), y lo ha perfeccionado hasta un punto con el que otros solo pueden soñar. 

El último 911 es más práctico que cualquier otro deportivo y también se maneja con mayor precisión. Singer no está interesado en eso. Quiere ofrecer una experiencia Porsche que celebre la idiosincrasia que le dio al automóvil tanto carisma, pero que destaca su diseño tan peculiar. 

Singer: un motor 4.0 virtualmente nuevo

En Singer toman como punto de partida 964 (fabricado entre 1989 a 1994). La atención al detalle que ves afuera no es nada comparada con lo que hay debajo. Algunos aspectos destacados: el donante se reduce a un chasis desnudo y se agregan refuerzos adicionales; casi todos los paneles de la carrocería son de carbono, excepto las puertas de acero, la dirección se toma de la generación 993, mientras que al pedir la opción de frenos grandes se instalan los del 993 Turbo.

Alfaholics y Singer

Y luego llegamos al motor. Es un 4.0 que desarrolla casi 100 CV por litro. Conserva la base del seis cilindros bóxer original, pero el cigüeñal, la bomba de aceite, los pistones, los cilindros, las bielas, las levas, las culatas, los cuerpos de aceleración y el sistema de admisión son todos nuevos. Singer dice que el 0 a 100 lo hace en torno a 3,5 segundos. Eso es tan rápido como un 911 de generación 992.

Singer ACS: el 911 Safari del siglo XXI

También es lo menos interesante de todo el coche. Sí, acelera de una manera brutal, pero esa es una faceta tan pequeña de su rendimiento que nunca piensas en ella. Sin embargo, ese dato irrelevante también resulta ser la única cosa de interés en casi todos los eléctricos de altas prestaciones, mientras que en estos modelos hay semejante riqueza en cuanto a la experiencia de conducción que ese dato es simplemente una nota a pie de página.

El motor es maravilloso, más suave y menos gutural de lo que esperaba, pero con todos los aspectos destacados de los 'flat six' que conocemos y amamos. La generación de par, la respuesta, el golpe mecánico de válvulas y pistones detrás de ti. La única decepción es la línea roja del motor a 7.200 rpm. Más que nada, porque la esfera analógica, pintada de color naranja brillante, indica 11.000 vueltas. La próxima versión, sin duda, rectificará eso.

El motor de Alfaholics, una locura

El modelo al que se enfrenta aquí tiene uno de los motores más furiosos que he encontrado.Es un cuatro en línea de 2,3 litros que ofrece 240 CV a 7.000 rpm. ¿Qué le dan de comer? La única respuesta lógica parece ser Vodka con Red Bull. 

Alfaholics GTA-R y singer 911

Es un automóvil con el "síndrome del perro pequeño". La ansiedad se desborda y tienes que trabajar duro para mantener el ritmo. Así que avanzas, subes marchas haciendo punta-tacón, moviendo el volante, escuchando al motor y muy pronto te das cuenta de que casi nada de lo que hayas conducido se mueve mejor por el asfalto que esto.

Es pequeño, por lo que siempre tienes opciones de línea y trayectoria, es liviano y eso significa que tiene la agilidad de una avispa y es mecánico, por lo que se comunica de una manera que entiendes. Pequeño, ligero y mecánico: no es de extrañar que rezume la destreza sin filtros. 

Gordon Murray tiene un Alfaholics, que le dice todo lo que necesita saber. ¡830 kg para 290 CV/tonelada! Si pides algunos extras (suspensión de titanio y paneles de la carrocería íntegramente de carbono), puedes reducirlo a 780 kg. 

Reducción de peso en el Alfaholics GTA-R

La parte delantera es rígida; me gustaría que fuera un poco más flexible en la carretera y tal vez con un neumático menos agresivo que los Yokohama que monta, pero realmente adoro a esta pequeña cosa. Ha sido bellamente diseñado y bellamente configurado.

Es una adicción y, para mí, es incluso mejor que el Singer. A lo largo del día, cambio de coche y conduzco cada uno por turnos, persiguiéndome o siendo perseguido por estas carreteras. Es una delicia la experiencia de mirar por el parabrisas o por el espejo retrovisor y tener al otro allí, luciendo glorioso y en movimiento. 

Al final, son dos caracteres complementarios

Ambos son modernos y rápidos (con 290 CV por tonelada, el Alfa tiene la misma relación potencia/peso que un nuevo BMW M3, el Singer 360 CV/tonelada), pero aún conservan la integridad y la sensación de su personalidad histórica. 

Bueno, al menos el Singer lo hace. Solo los Alfa de carreras de finales de los sesenta tenían este tipo de furia contenida dentro de ellos. Para mí, es mucho mejor por eso. Ligero y en gran parte reciclado, este se siente como un automóvil muy relevante en 2020, un antídoto total para el futuro eléctrico binario que ahora parece estar listo para lobotomizarnos.

Singer vs Alfaholics

Todas las características que conocemos acerca de los viejos 911 se mantienen en el Singer: la forma en que gira, la capacidad de tracción, la inquietud y el movimiento de la dirección, todo está aquí. No debería funcionar darle a un automóvil con esta configuración tanta potencia y velocidad, pero ese es el secreto de Singer: funciona. Es un coche cautivador.

Y, como los Alfaholics, no es un simple restomod. Es un 911 reinventado por Singer. ¿Y sabes qué? Esa palabra es absolutamente perfecta: reinventado. 

Un antídoto total para el futuro eléctrico binario que ahora parece estar listo para lobotomizarnos

Aquí no hay ningún ganador. En una carretera vacía, optaría por el Alfaholics. Estos me ha sorprendido más porque a pesar de saber lo que se ha dicho y escrito antes, no pensé que pudiera ser tan bueno. El Singer estaba tan presente en mi mente de tan manera, que no podía hacer más que cumplir mis expectativas.

Pero lo que hacen, como pareja y como parte de la escena restomod más amplia, es mostrar a los fabricantes de coches deportivos de hoy, atrapados en sus interminables guerras de potencia y tecnología, que hay otra manera. 

Sí, son muy caros. Cuestan como un hiperdeportivo, y pocos de nosotros podremos alcanzar. La gran mayoría de deportivos, desafortunadamente, son comprados por aquellos que simplemente quieren números más grandes, coches más rápidos. El resto de nosotros, los que nos preocupamos por la experiencia, solo podremos soñar...

Un texto de Ollie Marriage

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