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10 consejos para limpiar los cristales del coche en verano

Cristales

Los restos de arena, sal, insectos, polvo en suspensión... pueden reducir la visibilidad de los conductores. Para evitar que esto suponga un problema, es importante mantener los cristales del coche limpios.

El 90% de la información que recibe el conductor llega a través de la vista. En los coches modernos, el parabrisas aloja además buena parte de las cámaras y sensores que necesitan los sistemas ADAS para funcionar correctamente.

Llevar los cristales tan sucios que resten parte de la visibilidad que precisa el conductor puede dar lugar, además, a una multa de 200 euros (sin pérdida de puntos).

Por todo lo anterior, los expertos de Carglass han recopilado 10 consejos básicos para limpiar los cristales del coche en verano. 

1. Revisar y reparar antes de salir

En verano e invierno es cuando más parabrisas se rompen por las temperaturas extremas y las diferencias térmicas, que generan grandes tensiones en los cristales. 

Un pequeño impacto se convierte con rapidez en una rotura irreparable que puede arruinar un viaje. Si el parabrisas ha sufrido un impacto hay que acudir al taller lo antes posible. La solución no siempre pasa por el cambio, si el defecto es pequeño se puede reparar. "Un parabrisas reparado recupera el 100 por 100 de sus condiciones y rigidez original", afirman desde Carglass.

2. Las escobillas también son importantes en verano

En verano llueve poco, pero cuando lo hace se producen situaciones muy peligrosas. El asfalto, que ha acumulado polvo en sus grietas, se vuelve muy resbaladizo al formarse una capa de barrillo; y algo similar sucede en el parabrisas. 

Un barrido con el parabrisas lleno de polvo e insectos, y unas escobillas desgastadas, son sinónimo de quedarnos a ciegas al volante.

Cristales sucios

3. El líquido limpiaparabrisas, siempre lleno

En verano hay que estar muy atentos al nivel del líquido limpiaparabrisas, porque lo usamos más que nunca por el polvo y los insectos. Esto hace que se gaste rápido y podamos quedarnos sin él, justo cuando más lo necesitemos.

4. Insectos

En esta época del año muchos insectos acaban estampados contra el parabrisas. Hay que usar los limpiaparabrisas regularmente para no comprometer la visibilidad y evitar que los restos de los insectos se sequen y dañen las escobillas. 

Si esto sucede en mitad del viaje, puede ser necesario detenernos en una estación de servicio para limpiarlo a fondo.

Cristales

5. El polvo y la arena de la playa

La sequedad, elevadas temperaturas y los vientos procedentes de África hacen que en verano se levante más polvo y arena. Además, las grietas del asfalto se dilatan por el calor y en ellas se acumula polvo, que los automóviles levantan a su paso. Este polvo se adhiere a los cristales y reduce nuestra visión.

Los coches estacionados cerca la playa suelen acabar cubiertos por una fina capa de polvo y arena. No hay que activar los limpiaparabrisas, ni tampoco los elevalunas, en ese momento, pues podrían dañarse y rayar los cristales. 

En estos casos, lo ideal es llevar en el coche una garrafa llena de agua, para retirar la mayor parte de la arena de los cristales y poder conducir con seguridad antes de acometer una limpieza más profunda.

6. No pulverizar el limpiaparabrisas con el sol de cara

Hay que elegir bien cuándo usar los limpiaparabrisas para limpiar el cristal, porque el barro y los reflejos del solo pueden dejarnos a ciegas unos segundos (y a 120 km/h, recorremos más de 30 metros por segundo), efecto que se intensifica con unas escobillas en mal estado.

Cristales

7. Lluvias traicioneras

Muchos piensan que una tormenta de verano sirve para limpiar el parabrisas, pero a veces solo lo ensucia más, porque los cristales habían acumulado mucha suciedad y porque las propias nubes también suelen estar cargadas de polvo en esas fechas.

8. Pros y contras de estacionar debajo de un árbol

Muchos conductores buscan la sombra de un árbol para aparcar en verano. Es cierto que el coche se calienta y sufre menos; pero, por otro lado, estacionar en esos lugares puede hacer que nuestro coche acabe con excrementos de pájaros, frutos maduros y resinas pegajosas, que son muy difíciles de limpiar, tanto en el parabrisas como en la carrocería.

Cristales

9. ¿Cómo limpiar restos de suciedad resistentes en el cristal?

Para limpiar bien los cristales en casa podemos humedecer una toalla con agua y algún jabón o producto de limpieza doméstico, y dejarla actuando durante la noche.

 Para manchas muy acusadas se puede utilizar un poco de bicarbonato de sodio en un paño de microfibra.

10. El tratamiento repelente también funciona en verano

Un producto repelente de lluvia para el parabrisas también es muy útil en verano, pues consigue que los insectos y la suciedad se adhieran menos al cristal, facilitando su limpieza.

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