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BMW Serie 3 GT, ¿acertó BMW con este formato?

¿Acierto o error?

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BMW Serie 3 GT

BMW sorprendía hace unos años cuando presentaba el BMW Serie 5 GT. Se trataba de una variante del conocido modelo de la marca con un formato que mezclaba varios mundos: el de las berlinas clásicas, el de los familiares y el de los SUV. Esto último lo conseguía gracias a un puesto de conducción más elevado y un confort de marcha destacado. Poco después llegó el BMW Serie 3 GT, una versión con mismo enfoque. ¿Acertó BMW con este formato?

¿Qué es de ellos actualmente?

Antes de dar respuesta a la pregunta, una cuestión a la que es difícil darle una respuesta completamente objetiva, debemos de repasar la actualidad de estas versiones. Actualmente, en la gama del fabricante alemán, la denominación GT solo está disponible en la nueva Serie 6, dejando precisamente esta serie para dar cabida al GT al llegar el nuevo BMW Serie 8. El BMW Serie 5 se renovó sin sustituto para el 5 GT, trabajo que se le encargó al nuevo BMW Serie 6 GT.

BMW Serie 5 GT monovolumen lujo familiar

En cuanto al BMW Serie 3 GT, la situación es bastante más complicada. El BMW Serie 3 G20, la nueva generación de la exitosa berlina alemana, no tendrá versión GT. La marca no volverá a confiar en esta variante por un motivo bastante obvio, el auge de los SUV, un ascenso imparable. El nicho de mercado que ocupa el BMW Serie 3 GT ha quedado prácticamente canibalizado por sus hermanos SUV, modelos con una posición de conducción elevada, buena respuesta y espacio interior.

¿Acierto o error?

Debo confesar que desde el inicio, cuando BMW presentó su primer 5 GT allá por 2009 primero en formato prototipo, me he sentido más cómodo en el lugar de los detractores que de los que apoyaban esta carrocería. A efectos prácticos me parecía interesante, pero el diseño nunca me convenció, ni siquiera en el formato 3 GT, mucho más acertado a mi juicio. El BMW Serie 6 GT ha conseguido afinar el concepto y presentar un producto que, a la vista, no es nada feo. Pero en mi caso, sigo sin verlo.

El BMW Serie 5 GT fue toda una catástrofe en lo que a ventas se refiere. El BMW Serie 3 GT corrió con diferente suerte, siendo popular en mercados como el chino o el estadounidense. En Europa tampoco se vendió mal, aunque no lo suficiente para justificar que siga en la órbita de la marca. Si solo tenemos en cuenta estos hechos, podemos afirmar que un acierto rotundo no fue, aunque tampoco un terrible error. El BMW Serie 6 GT continúa defendiendo esta filosofía, esta idea que intenta "tocar todos los palos". Quizás, el querer abarcar tanto, ha sido precisamente lo que acabó matando al 5 GT y 3 GT.

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