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Por qué los coches diésel modernos no son ni lentos ni ruidosos

¿Qué ha provocado este cambio?
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Diésel o gasolina

Los motores diésel han evolucionado con tanta rapidez que un motor de esta naturaleza no se parece en nada a los que se fabricaban hace 15 años. Los procesos de fabricación y de combustión han sido modificados para adaptarse a los tiempos modernos y acercarse en ciertos apartados a los motores gasolina. ¿Por qué los coches diésel modernos no son ni lentos ni ruidosos? Sigue leyendo…

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Los diésel tienen fama de ser más ruidosos que los gasolina y, en condiciones similares, más lentos. Esto, en parte, es cierto, pero la evolución de las mecánicas ha conseguido mejoras estas sensaciones. El proceso de combustión de los motores diésel, con su autoinflamación, era el culpable de estas condiciones “desventajosas” con respecto a los gasolina. El tiempo de retraso provocado por esa autoinflamación era, a grandes rasgos, el culpable.

Según lo explica José María López Martínez, director del Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (INSIA) de la Universidad Politécnica de Madrid, “este sistema provoca que haya un tiempo de retraso, que es el que transcurre desde que se inyecta el combustible hasta que se produce la autoinflamación. Hace años, este retraso era muy grande y hacía que los motores fueran más lentos”.

Si abordamos el tema del ruido, la autoinflamación vuelve a ser protagonista. La consecuencia de este proceso, con los tiempos de retrasos mencionados, son picos de presión que provocan vibraciones mecánicas. Estas vibraciones provocarían un ruido característico que, finalmente, llegaría a nuestros oídos y que, con el tiempo, hemos asociado con este tipo de motores. Y es que, no hay duda que donde se ponga el sonido de un motor gasolina…

Los tiempos han cambiado

Pero, como reza la frase que encabeza estas líneas, los tiempos han cambiado, y la tecnología ha avanzado tanto que este hándicap ha sido prácticamente eliminado. Las nuevas cámaras de combustión o la incorporación de nuevos sistemas de sobrealimentación, por no hablar de la mejoría en presiones de inyección, han conseguido que estos motores se acerquen a los regímenes de giro de los motores gasolina.

Diésel o gasolina

Con el trabajo anteriormente mencionado el ruido también ha sido “suavizado”, apoyándose también el equipo de ingenieros pertinente en materiales absorbentes de ruido o en diseños que consiguieran “enmascarar” ese ruido o vibraciones. Los soportes de motor, los paneles y, en definitiva, materiales más modernos, han conseguido mejorar la melodía de estas mecánicas.

Según ANFAC, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, “hoy en día, un vehículo diésel nuevo emite un 85 % menos de NOx que los de más de 15 años, y un 99 % menos de partículas. Además, ya reducen las emisiones de CO2 en un 25 % respecto a sus homólogos de gasolina”.

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