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Así se convierte un Nissan 350Z en un Nissan GT-R Convertible

Aunque se le ven las costuras...
Imagen de perfil de Álex Morán
Nissan GT-R Convertible

Los estudiantes del Nihon Automobile College (NATS) han tenido presencia doble en el Tokyo Auto Salon 2020: por un lado, han presentado un Toyota Supra Spider que en realidad partía de la base de un Lexus SC430 descapotable con un motor 2JZ-GTE, y, por otro, han mostrado este Nissan GT-R Convertible que, viendo el caso previo está claro que también tiene truco.

La cuestión es que, mientras que en el caso del Toyota el trabajo pasa con creces el test visual, no ocurre los mismo con el Nissan: hay algo en su forma en general que provoca dudas, lo que sumado a unas dimensiones algo menores de lo que deberían ser, deja claro que no es un GT-R de verdad. Ahora, bien, con todas las modificaciones que tiene, habría que ser un avezado experto para conseguir descubrir que por dentro de trata de un Nissan 350Z.

El lugar de tomar un Godzilla y cortarle el techo (con el gasto que eso supone), decidieron partir de su hermano menor y más antiguo, y montar sobre él paneles del GT-R, poniendo como toque final una decoración fácilmente reconocible: la que lucía el Skyline GT-R de Brian O’Conner en 2 Fast 2 Furious.

No se ha hecho mención a qué motor tiene este Nissan GT-R Convertible, por lo que damos por hecho que mantendrá el motor original del 350Z, lo que supone un bloque V6 de 280 CV, lo que le permitiría acelerar de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos, llegando a una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h.

Y además