Pasar al contenido principal

El día en que Fiat fue contra el Nissan Leaf

¿La mejor defensa es un buen ataque?

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez
Nissan Leaf (2012)

Hablar de diseño en el mundo del automóvil es muy subjetivo. Aunque todos tenemos un concepto más o menos parecido de lo que tiene que tener un coche para gustar, la opinión es libre y todos podemos decir si algo se adapta a nuestros gustos o no (o irnos a pegar al parque de los patos, como buenos adultos). 

El problema es cuando estas redecillas se producen entre los propios fabricantes… entonces la situación suele ser un poco vergonzosa; por eso, hoy vamos a recordar el día que Fiat fue contra el Nissan Leaf. Es cierto que si hay un coche polémico en cuanto a imagen, ese es la primera generación del Nissan Leaf (o te gusta, o le odias). 

No te pierdas: Los conductores del Nissan Leaf 2017 no tendrán que usar mucho el freno

Es muy probable que hayas escuchado en más de una ocasión críticas hacia él y hacia su diseño de ‘rana’… pero ¿en serio es tan grave como lo pintó Fiat? Pongámonos en situación. En el Salón de Los Ángeles 2012, Fiat decidió atacar a Nissan asegurando que con el Leaf, lo que habían hecho era un ejercicio de contaminación visual: “es probablemente una de las peores formas de contaminación”, aseguraban.

“El Fiat 500e es la prueba de que no tienes que renunciar a una buena imagen para desarrollar un coche eléctrico”, explicó Matt Davis, jefe de producto de marketing de Fiat por aquel entonces. Dicen que la mejor defensa es un buen ataque… ¿acaso sentía Fiat que tenía algo de lo que defenderse?

Sí, según Nissan. En el Leaf, la parte menos agraciada eran, sin duda, las ópticas delanteras. Sin embargo, tenían su función: su diseño aerodinámico ayudaba a mejorar la eficiencia de este coche eléctrico, por lo que tenían todo el sentido del mundo. Por su parte, el Fiat 500e simplemente era la adaptación de un modelo ya existente y como quedó claro en el año 2014, su concepto de coche eléctrico no funcionó. De hecho, la propia compañía tuvo que pedir que no compraran este vehículo porque perdían dinero. 

 

 

En Estados Unidos, el Fiat 500e se vendía por 32.300 dólares (el doble del precio de un Fiat 500 básico con motor de gasolina), pero ni por estas la compañía era capaz de cubrir costes. ”Espero que no lo compren porque cada vez que se vende uno perdemos 14.000 dólares”, se sinceraba Sergio Marchionne. En fin, que finalmente tuvieron que tragarse su orgullo… Mucha fachada, pero poca filosofía eléctrica para convencer a los habitantes de lugares como California, que era donde se vendía. Ni ellos mismos se creyeron su producto, que no llegó a Europa, por muy bonito que fuera. ¿No es un poco contradictorio? 

En fin, que Fiat arremetió contra Nissan pero los japoneses tenían argumentos para defenderse de estas acusaciones. “Han elegido [Fiat] el coche más pequeño de su gama con la menor cantidad de funcionalidad para pasajeros… No creo que tengan la credibilidad para resguardarse detrás de ese tipo de declaraciones”, aseguraban desde Nissan. 

El Nissan Leaf “es todavía reconocible como un compacto de cinco plazas, totalmente funcional y totalmente competitivo con modelos como el Golf o cualquier otro vehículo estándar”, añadían.  En fin, que hay ocasiones en las que es mejor permanecer en silencio… Fiat ha tenido también en su portfolio modelos difíciles de mirar, pero nadie niega, por ejemplo, que aunque fuera un coche feo, el Fiat Múltipla era también muy práctico y versátil. 
 

Lecturas recomendadas