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Un granero esconde una joya durante 30 años: un Chevrolet Impala de 1965

Su estado era bastante íntegro a pesar de tanto tiempo encerrado

Los graneros suelen ser recintos habilitados en granjas para almacenar pienso o incluso dar cobijo a animales como vacas, cerdos, gallinas, etc. Pero en Estados Unidos, la tierra donde todo es posible, también se encuentran joyas como coches clásicos. El sorprendente descubrimiento se trata de un Chevrolet Impala, que ha estado enterrado 30 años entre paja y otras hierbas.

Fue a la hora de adecentar e higienizar la zona cuando sus descubridores tuvieron la mayúscula sorpresa de encontrarse al Chevrolet Impala de 1965. Su aspecto, más allá de estar lleno de polvo y basura, era bastante íntegro y apenas se notaba el paso del tiempo en él. El hecho de haberse conservado encerrado y sólo acumulando años y maleza, le afectó mínimamente.

Este histórico vehículo americano conservó el color original sin apenas rasguños ni pérdida de tonalidad. De igual manera, sus cromados no habían sufrido desgastes destacables, lo que le confería una imagen destacada. Únicamente, las llantas se vieron algo alteradas por el óxido, pero sin ser algo exagerado.

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Lo más llamativo del Chevrolet se pudo ver en su interior. La tapicería estaba impoluta, más cercana a parecer un coche nuevo que otro encerrado en la penumbra. Es probable que su propietario no le diera mucho uso cuando todavía estaba en funcionamiento. Pero el hecho de estar durmiendo en garaje -en este caso, granero- le evitó el desgaste.

Su único problema es que, de momento, no arranca. Eso sí, hay esperanza, ya que el motor sí gira. Podría volver a funcionar si se le aplican buenos cuidados, aunque no se trate de un motor V8. En este caso, este modelo monta un seis cilindros con turbo de 4,1 litros con 140 CV. En el canal de Youtube de los descubridores, Adventures Made From Scratch, podéis ver este coche en detalle.

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