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Así es la nueva normalidad de los taxis y VTC: cómo afrontan su caída y paulatina remontada

VTC

En España hay alrededor de 65.000 taxistas y unos 16.300 permisos activos y vinculados a un coche VTC. Algo más de 80.000 vehículos que viven su particular nueva normalidad: después de ver cómo su sector se desplomaba en pleno Estado de Alarma, ahora se esfuerzan por regresar a los niveles de actividad previos al coronavirus. Hablamos con algunos de ellos para conocer de primera mano el fragor de esta batalla: así es la nueva normalidad de taxis y VTC.

Un esbozo del sector

Antes de retroceder en el tiempo para repasar los últimos meses de este servicio vamos a repasar la actualidad de unos y otros centrándonos en España. Uber se vio obligada a apostar por un ERE mientras que Cabify optó por hacer un ERTE entre su plantilla. Movimientos que no extrañan si tenemos en cuenta los últimos datos del Ministerio de Transportes: durante el primer semestre de 2020 se han perdido 252 licencias operativas.

Bien es cierto que se trata de un descenso del 1,5% frente al número de permisos activos, pero representa un cambio de tendencia que analizaremos más tarde y que resulta llamativo si tenemos en cuenta que en los dos últimos años el número de vehículos VTC se había duplicado.

El coronavirus no sólo ha frenado en seco su evolución, también ha puesto en jaque a los taxis a los que ha golpeado con dureza. Hoy en día y en casi todas las capitales de España, las pérdidas de servicios y facturación superan el 50%. Un porcentaje que se ha llegado a disparar por encima del 75% en aquellas zonas que viven (y dependen) del turismo.

Cabify

El Estado de Alarma y sus consecuencias

Corría el mes de marzo cuando el Gobierno declaró el Estado de Alarma ante la situación de emergencia generada por la pandemia del Covid-19. España se paralizó y con la población inmovilizada en sus hogares, el país se resintió. En el caso de los taxis y VTC, el confinamiento hundió los viajes en un 90% y el 10% restante correspondía, en su mayoría, al traslado de los servicios esenciales que, además, en el caso de los sanitarios se hacía de manera altruista.

Este bajón se explica por la ausencia de viajeros, pero también por la decisión tomada por los conductores de quedarse en casa. Mientras una pequeña parte de ellos seguían recorriendo las calles pasando de ganar, según publicaba Vozpópuli, 200 euros en día a cosechar apenas 50 o 60 euros como ha sido el caso del sector del taxi, muchas licencias VTC se congelaron y cesaron temporalmente su actividad. Era una forma de ahorrarse los gastos que implica tener que mantener un vehículo así como los impuestos y tasas… en un momento en el que el trabajo era escaso.

Las cifras de Uber son las que mejor ilustran los estragos del coronavirus en este tipo de servicios. La compañía desveló que, a nivel global, había perdido 1.800 millones… sólo en el segundo trimestre: tanto es así que ahora el bastión que mantiene en pie la empresa es Uber Eats y no el transporte de personas. Si centramos el foco en España, Uber esperaba ser rentable este mismo año; ahora, si todo va bien, tendrán que esperar a 2021.

Uber

La nueva normalidad de taxis y VTC

El Estado de Alarma dio paso a la desescalada y ésta a la nueva normalidad. Poco a poco España empezaba a recuperar el pulso y llegaba el momento de buscar la manera de remontar el vuelo.

Ante una caída en picado como la vivida, el sector del taxi se vio obligado a buscar soluciones. Y una de ellas pasó por darse de alta en la plataforma de Uber para que los usuarios de esta última pudieran acceder a los servicios de los primeros: a finales de 2019 eran 50 conductores y ahora hay 700 registrados entre propietarios de licencias y asalariados.

Un crecimiento que se explica si tenemos en cuenta que durante los meses que duró el Estado de Alarma se dieron de alta tantos conductores de taxi como de VTC. A pesar de ello, las asociaciones de taxistas creen que la recuperación que les sitúe en un escenario con las cifras que manejaban antes de la pandemia tardará en llegar. Tienen fe en el trasvase de viajeros procedentes de los medios de transporte colectivos, pero sus las cuentas sólo invitan a un optimismo moderado: el incremento de la facturación no irá más allá del 8 o del 12%.

Taxi

En el caso de los VTC esperan que la recuperación acelera el ritmo después de verano cuando se recupere la rutina: este es el momento que ha elegido una parte de los conductores que congelaron su licencia para reactivarla.

La actividad de Uber está un 50% por debajo del nivel que tenían antes de la llegada del coronavirus. Conscientes de que los meses estivales son duros, su objetivo pasa por recuperar el ritmo previo a la pandemia a finales de 2020. Y es que tras la remontada observada en las últimas semanas, se prevé que septiembre suponga un nuevo impulso para alcanzar la normalidad perdida.

En Cabify, por su parte, se ha observado “un crecimiento sostenido durante muchas semanas: en las primeras duplicando o triplicando la demanda semana tras semana. La demanda está siendo recurrente con varios viajes por semana, incluso en sus vacaciones. Con la llegada del verano, el servicio se ha intensificado en ciudades de costa”. Una tendencia positiva que esperan continúe tras las vacaciones.

Cabify

Su papel dentro de la nueva normalidad

Por el momento no sabemos si regresaremos al escenario previo que había antes de la pandemia del coronavirus o si el que hemos creado en la nueva normalidad será permanente. Mientras tanto, la solución pasa por adaptarse y aprovechar las nuevas opciones que surgen.

En este sentido, tanto los VTC como los taxis tienen una oportunidad. Tal y como nos explica Cabify, “el transporte público ha sido, es y será el principal transporte en las ciudades y debe seguir siéndolo porque es el más sostenible desde cualquier punto de vista”. No obstante tiene un talón de Aquiles, su rigidez para amoldarse a los cambios: “El incremento de la demanda en horas punta lo hacen incompatible con el distanciamiento social”.

Aquí es donde, según Cabify, “la colaboración público-privada cobra más sentido que nunca. Hay que encontrar la manera de ofrecer al usuario diversas alternativas para cubrir los huecos donde el transporte público no es eficiente o está saturado. Su eficiencia sumada a la flexibilidad e innovación de plataformas de movilidad multimodal se pueden complementar”. Por lo tanto, el papel de estos servicios en la nueva normalidad pasa por entender esas nuevas necesidades para responder eficazmente a las necesidades reales de estos nuevos usuarios.

Uber

Cómo ha cambiado el usuario

Hablamos de nuevos usuarios y no porque se registren por primera vez en plataformas como Cabify y Uber o porque comiencen a usar un taxi. Lo hacemos porque la persona que se sube a estos vehículos ha cambiado completamente y un ejemplo de ello nos lo da Cabify: “Más de un tercio de los viajes que se realizan actualmente a través de la aplicación en ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla son por motivos de trabajo o de salud”.

Nuestras vidas han cambiado y con ellas la forma de movernos. Priorizamos, más que nunca, aquellas opciones de movilidad que nos garanticen las medidas necesarias de distanciamiento social y de higiene. Tal y como recoge un estudio de Cabify realizado en los países en los que está presente, a la hora de elegir un medio de transporte “el 67% de los usuarios prioriza la seguridad por encima de otros factores como el precio o la calidad”. En este sentido cabe destacar que “el 38% de los encuestados tiene intención de aumentar el uso del vehículo privado, una alternativa que no constituye la medida más óptima puesto que, en la actualidad, un 10% o un 20% más de coches podría llegar a colapsar una ciudad”.

El futuro de taxis y VTC

Tanto los taxis como las empresas de VTC seguirán adaptándose a las circunstancias según vaya evolucionando la situación como ya han hecho durante estos meses buscando nuevas fórmulas de servicio y movilidad.

Taxi

Por ahora han diseñado protocolos y medidas de seguridad e higiene para proteger a trabajadores y usuarios. Cabify es un ejemplo de estas acciones emprendidas en el sector ya que monitorizan y desinfectan los vehículos: “Hemos facilitado mascarillas, guantes y gel hidroalcohólico a los conductores de VTC y taxis que colaboran con nosotros, disponemos de mamparas protectoras en nuestros coches y además de comprobar la disponibilidad de EPIs y el cumplimiento de todas las medidas de seguridad por parte de los conductores a través de la app, también consultamos a los usuarios”.

¿Y en el futuro? El objetivo de unos y otros pasa por incrementar la seguridad física y sanitaria de sus clientes, pero también de los conductores que les prestan servicio. En su hoja de ruta aparecen varias iniciativas como el botón de seguridad para conductores que ha lanzado Cabify: “Permitirá compartir su ubicación en tiempo real desde que comienzan el trayecto hasta que finalizan, contactar con la empresa o, incluso, con las autoridades ante una emergencia”.

Y todo esto mientras compaginan una lenta remontada con el diseño de nuevos planes de acción con los que se adaptarán a las situaciones a las que se enfrentarán en los próximos meses. Esta es la nueva normalidad de los taxis y los VTC.

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