Pasar al contenido principal

¿Por qué mi coche echa humo negro? Descúbrelo con nosotros

Si tu amado vehículo emite gases más negros que tu futuro, tienes un problema...

Imagen de perfil de Alex Aguilar
¿Por qué mi coche echa humo negro?

¿Por qué mi coche echa humo negro? Es posible que te lo estés preguntando ahora mismo y que, incluso, ya estés dándole vueltas al mercado de coches nuevos buscando un sustituto al temerte lo peor... pero podría no ser para tanto. ¿Necesitas descubrir la causa de tu problema? Siéntate y presta atención: vamos a tratar de arrojar algo de claridad a esa nube opaca en la que te encuentras. 

 

¿Cómo trabaja un motor de combustión? 

Vídeo: así funciona un motor de combustión... a cámara lenta

Aunque es más que probable que ya sepas cuál es el funcionamiento básico de un motor de combustión, haremos un breve repaso para quien pueda haber llegado aquí de rebote y sea algo más lego en la materia: en esencia, la idea para que un bloque funcione es la de introducir en sus cámaras de combustión una mezcla de aire y combustible -sea gasolina o diésel- con una presión suficiente como para permitir a las bujías producir una buena explosión que genere la mayor energía posible... o que el cóctel a base de gasóleo se queme por sí sólo al alcanzar el tercer paso del ciclo. Para lograr que las cosas funcionen como deben entran en juego varios factores y uno de los más importantes es la mezcla estequiométrica. 

 

 

Sí, sé que ahora mismo puede haber quien, habiendo leído el término ’mezcla estequiométrica’ pueda estar pensando en que tirar al contenedor de reciclaje sus libros de Física de primero de BUP fue un tremendo error... y es cierto: el saber siempre debería tener un espacio en tu estantería. Animal. Por suerte tengo mucha voluntad divulgativa -cosas de acabar de incorporarme al trabajo tras las vacaciones- y voy a explicarte que, básicamente, ese palabro se emplea para definir la proporción de aire y combustible que necesita entrar en una cámara de combustión para garantizar su correcto funcionamiento y que, en general, suele ser de unas 14 o 15 partes de aire por cada una de carburante que entra al cilindro. ¿Te estás preguntando qué relación tiene eso con que tu coche eche humo negro? Toda. La tiene toda. 

 

¿Por qué mi coche echa humo negro?

Como es lógico, nuestra primera recomendación si tu coche echa humo negro por el tubo de escape es que acudas a un taller mecánico para que alguien cualificado le eche un vistazo... pero saber por dónde puede venir el problema puede serte de gran ayuda a la hora de entender las explicaciones que te de el personal que diagnostique tu automóvil y, también, cuando llegue el momento de hacerte una idea del agujero en el bolsillo que te va a hacer la broma. 

Siete ruidos que delatan que hay un problema con tu coche

¿Recuerdas lo que hemos hablado de la proporción entre aire y combustible y la importancia que ésta tiene en relación con que tu coche eche humo negro? Es muy sencillo: si tu vehículo expulsa gases más opacos de lo normal es porque la mezcla que entra al bloque está alterada... con una dosis de carburante mayor de la deseable. Salvo que tengas un artefacto de carburación o uno de inyección al que hayas toqueteado los mapas para darle alegría a la cosa, esto debería preocuparte. Y continuación te dejamos las principales causas que lo producen: 

  • Filtro de aire sucio o en mal estado: es la solución más sencilla y barata al problema, y ocurre más a menudo de lo que parece si no sigues nuestros consejos para alargar la vida de tu coche relativos al mantenimiento de éste. Al no dejar pasar la cantidad de aire necesaria para el correcto funcionamiento del motor, la mezcla que éste recibe se enriquece y produce humos negros en el escape. ¿Lo has solucionado sólo con esto? Enhorabuena: te ha tocado la lotería. 
  • Válvula EGR: esta pieza -también llamada válvula de retorno de gases- se ocupa de reintroducir en la admisión una parte de los gases de escape para volver a quemarlos y así emitir menos contaminación a la atmósfera. ¿El problema? En aceleración debe quedar cerrada por completo para asegurar que el aire que entra al motor está lo más limpio posible... y con el paso del tiempo la suciedad o una rotura pueden hacer que no lo haga. Limpiarla no debería salirte demasiado caro. Cambiarla, sí. 
  • Caudalímetro: este componente es crucial en un vehículo moderno ya que es el encargado de medir la cantidad de aire que entra el motor y, con arreglo a sus datos, hacer que la centralita regule la mezcla. Es bastante frecuente que se ensucie y requiera de cierta atención, aunque tampoco sería descabellado pensar en una rotura que te obligue a sustituir la pieza. Mala suerte. 
  • Bomba de combustible: aunque lo más normal es que creas que cuando la bomba de tu coche se estropea el primer síntoma es una caída de la presión en el circuito de alimentación, hay ocasiones en que sucede justo lo contrario... y la pieza comience a enviar carburante hacia los inyectores como si no hubiera un mañana. Y lo cierto es que posiblemente no lo haya si no prestas la atención suficiente como para darte cuenta a tiempo. Cámbiala o repárala. Pero haz algo. 
  • Inyectores: la causa más temible de todas es, sin duda alguna, que alguno de los inyectores esté trabajando mal. Ya sea porque no produce una adecuada pulverización del combustible o porque esté dando problemas de presión que modifiquen la estequiometría de ese cilindro. Ve preparando los euros. Oh, sí. 

 

¿Buscas coche nuevo tras leer todas las razones por las que tu coche echa humo negro? Encuéntralos aquí. 

Lecturas recomendadas