El testigo MIL puede hacer que no pases la ITV si tu coche tiene más de 15 años

La señal MIL es la amarilla que ves abajo a la izquierda. (Business Insider)

Gustavo López Sirvent

Este avisador amarillo se enciende nada más arrancar el motor

Muchos son los avisos y testigos que se encienden en nuestra pantalla donde normalmente está el cuentakilómetros. Algunos, como el avisador de repostar combustible o aceite los conocemos, pero otros como el testigo MIL, quizá no. Te vamos a explicar para qué sirve y sus problemas que te pueden llegar a impedir pasar la ITV.

La señal que nos debe poner en alerta es cuando se enciende este símbolo de color amarillo. Es entonces cuando el coche trata de avisarnos de que hay un problema menor en el motor del coche que impide que funcione con normalidad. No hay que alarmarse porque no es un problema grave, pero sí que debemos revisarla en cuanto podamos. 

 Los indicativos de color amarillo reflejan que los problemas no revisten gravedad extrema y que no debemos detener de inmediato la conducción, como sucede con los avisos rojos. Pero sí que es preceptivo pasar por el taller para que allí conecten el vehículo a la máquina de diagnosis, que será la que diga qué error o errores sufre el coche y sus posibles soluciones.

La revisión de la Inspección Técnica de Vehículos se ha ido adaptando a los tiempos, de tal manera que ahora se revisan más aspectos del vehículo. La actualización va de la mano con las nuevas tecnologías, que evitarán así posibles posibles manipulaciones, alteraciones y averías.

¿Cómo saber si está todo OK o averiado? 

Vamos a desgranarlo poco a poco. El chequeo visual del testigo mil es el primer paso. Cuando accionas el contacto verás que se el testigo se enciende en el salpicadero. Si todo va bien debe apagarse en el momento en que el motor se pone en marcha. 

Ahora bien, el problema viene cuando una vez has encendido el motor, ese avisador sigue estando encendido. Ahí es donde debemos estar vigilantes porque es una advertencia de que puede haber averías. Son ocho los posibles problemas en tu automóvil:

  • La primera de ellas es la sonda Lambda (Este elemento está presente en los vehículos con catalizador, si falla, puede dar errores a la centralita que gestiona la combustión).
  • La segunda, los inyectores, que es probable que estén sucios, en cuyo caso dará la sensación de que al coche le falta potencia.
  • La tercera la bujía, que tienen una horquilla de utilización (en los vehículos actuales) de entre 60.000 y 80.000 kilómetros. Aunque las viejas bujías con núcleo de cobre contaban con una vida útil de 20.000 kilómetros, las más modernas con núcleos de platino o iridio pueden llegar hasta los 160.000 kilómetros.
  • La cuarta, la válvula EGR. Las siglas de esta pieza significan Exhaust Gas Recirculation o Recirculación de Gases de Escape, es decir, que se encarga de devolver los gases de escape a la cámara de combustión.
  • La quinta, el catalizador. Los especialistas en mecánica cifran en 80.000 los kilómetros de vida útil de este componente. Pasada esa cifra es probable que el automóvil vaya perdiendo potencia de manera progresiva. 
  • La sexta, el filtro de partículas FAP (solo para los coches diésel). Numerosos usuarios se quejan de las averías y quebraderos de cabeza que ocasiona, optando por saltarse la ley y eliminarlos de sus motores. Pero la Fiscalía del Estado ha dado un toque de atención a las ITV para que se centren en los filtros FAP.
  • La séptima, los caudalímetros (es un pequeño sensor -muy similar a un anemómetro- que se encarga de medir la cantidad de aire que entra en el colector de admisión, y de enviar esta información a la centralita del motor). Es otro motivo por el que el coche puede perder potencia.
  • Y la octava, el sensor de RPM. Si existiera algún fallo en este elemento es posible que al motor le cueste arrancar y tengas que revisarlo.

La ITV va a detectar el problema en el testigo MIL

ITV

¿Cómo? En los vehículos matriculados antes de 2008 es condición obligatoria que el operario de la ITV compruebe que el testigo MIL se apaga unos segundos después de haber girado la llave de contacto. Si no es así, se estima que el coche sufre un problema en el motor y que no está en condiciones de seguir circulando hasta que pase por el taller y se repare el problema detectado.

La prueba OBD, que se pasa obligatoriamente en cada inspección técnica desde septiembre de 2018, se encarga de comprobar si hay algún problema con el testigo MIL aunque haya sido manipulado.

Si seguimos a pies juntillas el Manual de Inspección de la ITV, si se registra en la centralita que se ha borrado algún error o se ha alterado el kilometraje, el resultado de la inspección será echará atrás por ser desfavorable por riesgo de manipulación.

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Etiquetas: ITV