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Trump quiere conocer todos los secretos de las marcas de coches. ¿Qué trama?

¿Qué narices está tramando? ¿A dónde quiere ir a parar?

Trump amenaza a la UE con grandes aranceles para los coches de importación

Donald Trump sigue dando tumbos con decisiones políticas en una batalla que considera justa para recuperar el brillo de la industria estadounidense. Con la guerra comercial como telón de fondo, hoy nos enteramos de una nueva vuelta de tuerca en la materia: Trump quiere conocer los secretos de las marcas de coches. ¡Y lo hace bajo amenaza de penas de cárcel! Donald Trump quiere enterarse de parte de la información sensible de las marcas de coches, sin duda, una de las industrias más importantes que tiene en la agenda para que EEUU recupere parte de su potencia industrial. ¡Parece que Trump se quiere cargar los coches europeos desde dentro!

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El Departamento de Comercio de EEUU ya ha comenzado a enviar un cuestionario de 34 páginas a diferentes marcas de coches, incluyendo a grandes multinacionales extranjeras muy presentes en EEUU como Toyota o Volkswagen. Ojo porque el amplio cuestionario pide a las marcas de coches nuevos presentes en territorio estadounidense una serie de información sensible que incluye cuentas, información sobre sus fábricas, cadenas de montaje, proveedores, etc.

 

 

“El contenido y los detalles de los datos exigidos por este cuestionario es claramente invasivo, ya que requiere una gran cantidad de información confidencial sobre las operaciones globales de las marcas. Todo con el pretexto de la seguridad nacional.” Afirma Gloria Bergquist, portavoz de la Alianza de Fabricantes de Automóviles. Este es otro detalle curioso: este cuestionario se cobija bajo una necesidad de mejorar la seguridad nacional. ¿Qué tendrá que ver los proveedores o los planes de futuro de una marca de coches con la seguridad nacional de un país como EEUU?

Da la sensación que el Gobierno de EEUU quiere comprobar cómo trabajan las marcas de EEUU y cómo lo hacen las extranjeras para comprobar qué diferencias existen y cómo se podría mejorar la industria del automóvil en EEUU. Espionaje industrial en toda regla amparado en una absurda excusa de seguridad. Por supuesto, el departamento de comercio tiene un especial interés en materias como los coches autónomos, el desarrollo de baterías para los coches híbridos y eléctricos así como el vehículo conectado.

 

 

Por supuesto, también quiere conocer los planes de producción y de comercialización de las marcas. Toda una serie de detalles que son toda una declaración de guerra, directa, contra las marcas de coches. No sabemos qué pretende Donald Trump con la industria del automóvil en EEUU, pero parece claro que las marcas de coches, especialmente las extranjeras, europeas y japoneses especialmente, tienen que estar temblando ante futuras acciones de un presidente que ha dado y dará mucho de qué hablar. ¡Agárrense los machos que vienen curvas!

Fuente: Autonews

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