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Vídeo: prueba en banco de potencia con un Corvette ZR1 acaba mal

Podría haber sido terrible

Imagen de perfil de Aarón Pérez
banco potencia Chevrolet Corvette ZR1

Todos disfrutamos viendo un buen vídeo de un superdeportivo de raza sobre un banco de potencia, dándolo todo para averiguar cuántos caballos de fuerza es capaz de entregar a las ruedas. Sin embargo, estos dispositivos son altamente peligrosos, y una manipulación sin precaución puede conllevar resultados catastróficos, desde que alguien resulte herido hasta que el coche pueda salir despedido, por no mencionar los posibles problemas mecánicos. En el vídeo que te traigo hoy podemos ver cómo esta prueba en un banco de potencia con un Chevrolet Corvette ZR1 acaba mal.

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Piensa en los potentes arneses que retienen al coche, piensa en el ventilador enorme que se encarga de enviar el suficiente aire para que el motor se pueda refrigerar y funcionar de manera óptima, y también piensa en el dispositivo extractor de los gases de escape para que nadie resulte lastimado por inhalarlos. Sin embargo, de entre todas las cosas que pueden salir mal y las precauciones que se toman para evitarlo, lo que nadie espera es que una simple escoba pueda suponer un problema.

Un Corvette ZR1, un banco de potencia y una escoba

755 CV de potencia son los que el motor V8 sobrealimentado de 6.2 litros del nuevo Chevrolet Corvette ZR1 entrega. Sin embargo, bien es sabido que existe una diferencia entre los caballos del motor y los que se pierden a través de la transmisión y finalmente llegan a las ruedas. El propietario de este ZR1 quiso averiguar de lo que era capaz su nuevo deportivo, y por ello decidió medirlo en un banco de potencia.

Como el conductor había traído el coche circulando por sus propios medios, los neumáticos no estaban del todo limpios, lo que supone un peligro, ya que cualquier piedra que quede adherida a la goma saldrá despedida a toda velocidad cuando el motor mande potencia al eje posterior y empiece a girar. Otro peligro que puede suponer una lesión para alguno de los presentes.

En este caso, uno de los empleados decidió tomar una escoba y limpiar las ruedas traseras mientras éstas estaban girando sobre el rodillo. Sin embargo, el empleado no tomó la precaución suficiente y acercó demasiado los pelos de la escoba a la rueda. Ésta absorbió literalmente la escoba y con ello el brazo del joven trabajador. La secuencia es muy rápida (luego la ponen a cámara lenta), por lo que, al parecer, el empleado no se lesionó, aunque podría haberse partido el brazo, dislocado el hombro o ser absorbido hacia el centro del coche, donde quién sabe qué podría haber pasado. Por suerte, nadie resultó herido.

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