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Crónica desde el paddock: 5 motivos que demuestran que Ecclestone ya no manda

A tío Bernie solo le queda ver, oír... ¿y callar?

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez

Han pasado ya cinco meses desde que tío Bernie dejara su imperio - tras más de 39 años de reinado - y basta un paseo por el paddock para encontrar cinco motivos por los que Ecclestone ya no manda. Las cuotas de espectadores y de asistencia a los circuitos avisaban: la Fórmula 1 había entrado en estado crítico y estaba cavando su propia tumba. El espíritu de las carreras se había disipado y la decepción se estaba apoderando del público. En pocas palabras: olía a rancio y era necesario ventilar la zona. 

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Liberty Media, los sustitutos del magnate, ya lo habían avisado: “queremos una F1 para todos los públicos, más abierta y más americana”. Cuando uno piensa en América, lo primero que le viene a la cabeza es espectáculo, así que lo cabe esperar es que alrededor de la Fórmula 1 del futuro se monte toda una parafernalia de música, ocio y banderitas de colores. Sin embargo, Chase Carey y su equipo aseguraban que los cambios se verían “a largo plazo”. 

A ver quien es el valiente que mete mano -de manera radical- a algo que lleva funcionando de la misma manera durante más de cuatro décadas… Sin embargo, algo está cambiando ya, aunque sea de manera sutil y que dejan claro que Ecclestone ha dejado la F1

1. Menos vallas, más pasillos

Lo primero de lo que te das cuenta cuando llegas al paddock de la F1 es que todo ha dejado de ser un poco menos industrial para convertirse en un lugar más confortable. Donde antes podías ver vallas cubiertas por telas… ahora ves una pasarela cubierta de cesped verde (artificial, tampoco te vengas muy arriba). A los laterales, esperan los aficionados para ver cruzar a alguno de sus ídolos y comprobar que son de carne y hueso, mucho más de lo que ven en una pantalla.

Asistencia público al paddock

2. Todos para uno y uno para todos

Junto a la F1, GP3, F2 y Porsche Supercup comparten espacio. Sin embargo, ya no hay controles para acceder a ellos de manera individual… Todo se desenvuelve en una zona común por lo que pasear entre los monoplazas o los 911 GT3 Cup es viable. Una buena manera de demostrar que hay vida más allá del Gran Circo. Si te gustan las carreras, no podrás resistirte a esto.

Porsche Supercup

3. Nuevas novias

Heineken, patrocinador global de a F1, está presente en el paddock con un chiringuito. Tomar una cerveza (0,0, eso sí) en los ratos de descanso es ahora una posibilidad para todos los pobres periodistas exhaustos de perseguir a los pilotos en busca de alguna declaración que les regale un buen titular. Detallazo.

4. Por y para el público

Si la nueva Fórmula 1 le pertenece al público, el cuerpo me pide visitar la 'funzone', un lugar donde cientos de aficionados pueden sentirse más cerca de las carreras y disfrutar del fin de semana: actividades como participar en un cambio de neumáticos de F1, levantar una bandera a cuadros, bailar en un concierto o firmar un McLaren junto a Mikka Hakinnen pueden marcar la diferencia entre sentirse o no parte de la Fórmula 1, aunque en la entrada no ponga 'VIP guest'.

Cambio de neumáticos

5. Una cara más humana…

Nunca hasta el Gran Premio de España de F1 habíamos visto algún signo de humanidad en la categoría reina del automovilismo. No me malinterpretes… pero un abandono de un piloto -Raikkonen- paso al segundo plano y el que se convirtió en protagonista fue un niño que lloraba desconsolado ante la retirada de su ídolo.  Entonces, los números se convertían en una cara y ya no importa la máquina, sino la conmoción que provoca ver a alguien tan pequeño vivir de forma tan intensa su pasión y el bonito gesto de Raikkonen hacia él.

Después de todo un fin de semana en el paddock, te das cuenta de que se parece un poco más a eso que Liberty defiende. Bernie abandona ya el circuito, pero no hay sobre él ninguna cámara; están grabando como una madre explica en la televisión, entre sollozos, que el gato de su hijo Thomas se llama Schumi… Imposible no sentirse identificado. 

 Un robot se pasea por el paddock. Vuelvo a casa pensando que vengo del futuro. Y me gusta lo que he visto.

Robot animando el paddock

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