Vídeo: Brutal piñazo (sin heridos) en una carrera en Australia

Al piloto del coche número 10 habría que quitarle unos puntos del carné de conducir

Imagen de perfil de Javier Prieto

Piñarse a 260 km/h en una carrera y resultar ileso es muuuy difícil. Pero si eso sucede en una curva cuando el coche impacta contra una valla, sale volando y aterriza boca abajo después de rebotar contra el suelo un par de veces, es un milagro. Pues eso es lo que le sucedió a un piloto de 21 años en el campeonato australiano V8 Supercars en el Circuito Sandown Raceway de Melbourne. A su lado, el golpe que sufrió hace unos días un Ferrari 250 GTO en Goodwood, fue un simple 'arañazo'. En realidad, casi nos recodó al host**n  de Richard Hammond con un Rimac Concept_One.

El prota del accidente en las V8 Supercars, que se llama Todd Hazelwood. se salvó de una desgracia ya que ese día San Cristóbal y todo el santoral estaba echando horas extras en el asfalto 'aussie'. Bueno, si claro, y también porque esos coches tienen unas medidas de seguridad que son la bomba. Todo sucedió en la primera manga de clasificación de la 'Sandown 500' cuando el 'polluelo' entró en la rapidísima curva número 6 peleando la posición con un par de lobos.

Uno de ellos le tocó en la parte trasera de su vehículo en pleno giro. ¡Imagínate! El amigo Todd se fue derechito y descontrolado contra la barrera de protección en la que se empotró. Después salió por los aires y cayó sobre el techo de su coche. Cómo sería la violencia del impacto que se desprendieron varios paneles del automóvil. Afortunadamente, no sufrió ningún daño. Bueno, y como en el pecado se lleva la penitencia, el culpable de la peligrosa maniobra en la V8 Supercars que causó el host**n, también se la pegó. Tampoco le pasó nada, pero no estaría de más que la próxima vez no entre tan colado en un giro y vaya con más cuidadito. Ese accidente en las V8 Supercars y en cualquier otro certamen podría haber tenido consecuencias muy graves.

 

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