Disco de Sabu, la rueda futurista egipcia con 5.000 años de antigüedad que nadie sabe para qué sirve

Disco de Sabu o Disco Schist

Se descubrió hace 87 años y no hay otro objeto igual. Aunque parezca moderno, en realidad tiene 5.000 años y nadie sabe a ciencia cierta para qué sirve.

A lo largo de la historia se han descubierto distintos artefactos rodeados por un aura de misterio, ya sea por su fabricación o por la función para la que se podrían haber ideado. Uno de esos casos es el del Disco de Sabu o Disco Schist, una especie de rueda egipcia futurista rodeada de misterio que se descubrió hace cerca de un siglo.

Este artefacto podría ser una llanta moderna, pero en realidad se descubrió en 1936, en la tumba de Sabu, situada al norte de Saqqara. Eso sí, por supuesto, su fabricación data de mucho antes. Se dice que se creó por un artesano del Antiguo Egipto hace la friolera de más de 5.000 años, lo que hace que sea aún más interesante.

La rueda no fue usada por los Egipcios hasta aproximadamente el año 1640 antes de Cristo, lo que se sitúa mucho después del momento de creación del Disco de Sabu. Esto hace que la teoría de que se trate de una especie de rueda no parezca correcta, pero ¿para qué se utilizaba entonces?

Hay varias posibilidades, como que se trate de un recipiente para guardar incienso, ya que fue encontrado junto a otros objetos funerarios. Sin embargo, no está confirmada esta otra opción e incluso la fabricación de este objeto también presenta muchas dudas, ya que su fabricación tuvo que ser realmente complicada.

De entrada, se trata de un disco de 61 centímetros de diámetro, con un círculo central de aproximadamente 10 centímetros. Además, el material del que está hecho es de un mineral de tipo pizarra, lo que hace que sorprenda aún más su peculiar forma, ya que lograr un acabado así en aquel momento no debió de ser fácil. Sin duda, parece algo adelantado a su tiempo.

En resumen, hay muchos misterios en torno a este artefacto y el lugar en el que se encontró tampoco parece arrojar muchas pistas. Según informan nuestros compañeros de Computer Hoy, Sabu -en cuya tumba se encontró este disco- no era un faraón, sino un alto funcionario egipcio de la Primera Dinastía, en torno al año 3000 antes de Cristo. ¿Por qué estaría esto en esa tumba?

La respuesta sigue sin aparecer, pero el misterio está ahí, ya que además hablamos de algo único. Hasta la fecha no se ha encontrado nada igual, pero puede que algún día se confirme si es un recipiente de incienso o si contaba con otra función. Nosotros seguiremos relacionando al Disco Schist con una rueda futurista. Lo sentimos, pero no podemos evitarlo…

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