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Chris Harris también condujo el abuelo del Chiron

El presentador prueba un Pur Sang Bugatti Type 35, réplica fiel hecha a mano del antepasado de los hiperdeportivos de la marca.

Imagen de perfil de Álex Morán
Pur Sang Bugatti Type 35

Chris Harris, fichaje estrella de nuestro compañeros del Top Gear británico, posiblemente sea persona más envidiada del mundo por todos los petrolheads del globo. El tipo tiene la oportunidad de ponerse al volante de los mejores coches que se puedan imaginar y les puede hacer prácticamente todas las perrerías que se le ocurran. Habiendo catado en su día el Veyron y puesto a prueba hace poco el Chiron, cualquiera pensaría que ya ha exprimido Bugatti al máximo. Error. Mirando al pasado se ha visto a los mandos del Bugatti Type 35, el abuelo de los hiperdeportivos actuales.

No se trata de uno original, sino de uno de los Pur Sang, una compañía argentina que los fabrica a mano, replicando con todo lujo de detalles el modelo que vio la luz durante la década de los 30 del siglo pasado. La producción anual es de unas 20 unidades y cada una se paga casi a 200.000 euros.

Chris Harris repite con el Bugatti Chiron

Como bien dice al principio del vídeo, para coger el volante de un coche tan antiguo casi hay que reaprender a conducir. Los pedales son convencionales, pero la palanca de cambio está por fuera de la carrocería. Además, que sea una réplica fiel del original hace que no sea precisamente cómodo ni fácil de conducir. ¿Ejemplos? El volante es gigante y la dirección es pesada y sin asistencia, lo que hace que sea muy física. Lo que el sorprende es que tiene bastante buen agarre y que el motor, un 2.0 turbo, es bastante rápido a día de hoy, así que imagina lo que debió suponer en su época.

Teniendo en cuenta la cantidad de cochazos a los que echa el guante Harris, que diga lo siguiente tiene que ser considerado como algo realmente relevante: “Este es uno de los momentos destacados del motor de este año para mí”.

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