General Motors trabaja en un motor distinto a todo lo demás que podría ser la clave para los coches eléctricos pequeños

Chevrolet Bolt EV

Los coches eléctricos no dejan de avanzar y General Motors está trabajando con una idea que puede ser de gran ayuda para los BEV más pequeños: un motor de flujo axial con un sistema hidráulico.

La innovación en el terreno de los coches eléctricos no tiene descanso y siempre se están investigando posibilidades de mejorar las cualidades de este tipo de modelos. Un ejemplo lo tenemos en General Motors, que está trabajando en un motor que podría ser la clave para los eléctricos pequeños.

En los coches de baterías (BEV) actuales, lo más frecuente es encontrar motores de flujo radial, en los que un estátor rodea un rotor con imanes permanentes. Por ahora, es una idea que funciona bien, pero que cuenta con algunas limitaciones que los motores de flujo axial pueden salvar.

Por supuesto, este tipo de propulsores también cuenta con inconvenientes, pero General Motors está investigando formas de mejorar las cualidades de estas mecánicas y acaba de patentar un sistema que puede ser de gran ayuda para futuros coches eléctricos más pequeños y baratos. ¿Cómo? Debilitando el campo magnético de forma mecánica.

En líneas generales, los motores de flujo axial se componen de dos discos con un espacio entre ellos. Al encenderse, comienzan a girar e intentan unirse por la fuerza magnética, de manera que deben mantenerse separados. Normalmente, esto se lleva a cabo mediante controles del inversor que debilitan el campo magnético.

Motor de flujo axial de Aircore Mobility
Motor de flujo axial de Aircore Mobility

Lo que se logra de esta manera es reducir el par al mismo tiempo que se aumenta la velocidad del motor, pero también hay una pérdida de energía. No obstante, hacerlo de manera mecánica puede eliminar este problema y la idea de GM es realizar este proceso mediante un sistema hidráulico.

Con fluidos hidráulicos, sería posible controlar la distancia entre los discos de los motores de flujo axial de forma precisa y más sencilla en función de la situación. En líneas generales, es algo parecido a lo que ofrece una transmisión continua variable (CVT) y podría hacer que estos motores fueran más viables para eléctricos de producción. 

En concreto, aquellos más pequeños y menos potentes podrían ser los más beneficiados. Con el sistema que propone General Motors, arquitecturas de voltaje más bajo podrían contar con suficiente par para arrancar y mover vehículos más ligeros y asequibles. 

De esta forma, la fórmula de motores de flujo axial para coches eléctricos de General Motors puede suponer un paso adelante para los BEV, aunque todavía se trata de una idea en desarrollo. De confirmarse sus ventajas, no llegará a las carreteras hasta dentro de varios años, pero es la prueba de que los eléctricos todavía tienen un gran margen de mejora que ofrecer.