Mercedes Pullman: la historia de lujo y confort detrás de un nombre

Dime, ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza al escuchar Pullman?
Hablar de Mercedes Pullman es hacerlo del lujo y confort, de eso no cabe duda, y eso ha sido así desde hace más de un siglo, cuando el sector más pudiente de la población empezó a exigir poder viajar en sus coches con un alto nivel de bienestar y excelencia. Mercedes decidió tomar cartas en el asunto...
Recorriendo el Museo Mercedes en Stuttgart (Alemania) es fácil darse cuenta de que los alemanes supieron aplicar muy bien ese concepto a sus coches más representativos. Desde entonces, los Pullman han sido el producto más exquisito de la marca de la estrella.
El último en heredar este nombre ilustre ha sido el Mercedes-Maybach S 650 Pullman, presentado en marzo de 2018: una limusina de 6,5 metros, equipada con un motor V12 de 6.0 litros, capaz de hacer gala a la perfección los valores de los que aquí hablamos.
Pullman: mucho más que un nombre

La historia del nombre Pullman comenzó en los años sesenta del S.XIX y no precisamente vinculada al mundo del automóvil. Y es que Pullman era el nombre que se le daba en Estados Unidos a los vagones de ferrocarril más lujosos, en los que los americanos viajaban con altos niveles de confort. Más tarde, esos niveles fueron requeridos por los clientes para sus coches, a principios del S.XX y Mercedes decidió adoptarlo para su Mercedes 600 Pullman State Limousine (W 100) de 1965.
Los Mercedes Pullman tienen un denominador común

Da igual el tiempo que pase: los Mercedes Pullman siempre tienen un denominador común y eso sigue siendo así, independientemente del momento histórico en el que nos encontremos. Desde sus orígenes, se caracterizan por su gran espacio interior exclusivo, el equipamiento interior y materiales del más alto nivel, asientos traseros contrapuestos y motores refinados y con una salida imponente.
Sinónimo de status

Si hablamos de Mercedes Pullman tenemos que hablar de la popularidad que estos han alcanzado entre las personalidades más relevantes del mundo: han sucumbido a sus encantos el Papa Pio XI (con el Mercedes ‘Nürburg’ 460 Pullman de 1930), el emperador Hirohito de Japón (Mercedes 770 ‘Grand Mercedes’ Pullman en 1935) e incluso John Lennon (Mercedes 600 Pullman 1970), así como clientes privados.
Más que lujo…

Confort es la otra palabra que identifica a los Pullman de Mercedes, pero estos no siempre iban vinculados a la palabra lujo, al menos no a niveles extremos. Por eso, el primer vehículo de pasajeros estándar diésel que se fabricó en el mundo, el Mercedes 260 D (W 138) también estaba disponible con dimensiones ‘Pullman’, pudiendo acomodar a seis pasajeros; además, también se aplicó este concepto de espacio para vehículos comerciales, como el camión de tracción delantera Mercedes LP 315 (la P es de Pullman).