La historia de los superdeportivos de Koenigsegg

De origen humilde, la marca sueca Koenigsegg construye superdeportivos para muchos millonarios que hacen cola en su fábrica para poder tener uno. Así es su historia.

Koenigsegg, aparte de tener un nombre complicado de escribir y pronunciar, es una marca de coches sueca que es muy desconocida para muchos. Es por ello que en Top Gear te contamos la historia de Koenigsegg a través de sus modelos más emblemáticos.

La marca fue creada en 1994 por Christian von Koenigsegg. En la fábrica trabajan tan solo 50 personas con la colaboración de varias empresas, todas ellas suecas. La producción actual no supera las dos unidades al mes, aunque según responsables de la marca se podría aumentar la cadencia hasta las cuatro unidades.

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Pensarás que trabajan poco, pero al contrario. Todos los coches que salen de su fábrica están hechos a mano y su limitada producción va muy relacionada con su famosa exclusividad y nivel de personalización, de sus pocos y afortunados propietarios.

Comprar un Koenigsegg es comprar una auténtica obra de arte y no solo me centro en la belleza de sus diseños, sino en que su revalorización está casi asegurada a lo largo de los años. De hecho al ser tan mínima su producción, el cliente que se asegura una unidad puede subastarla dentro de unos años por un valor muy superior al invertido en su compra.

No obstante, poca gente que compra hoy en día un Koenigsegg lo hace para ganar dinero, sino para poseer algo tan emocionante, divertido y exclusivo que valga la pena gastarse una pequeña fortuna en estos superdeportivos.

Todo empezó cuando Christian von Koenigsegg tenía cinco años y ya era un apasionado por los coches. Quería construir el coche más rápido del mundo. A los 12 años se planteó que ese debía ser su plan de vida. A los 19 años creó su primera empresa, dedicada a la compra y venta de bienes, para ganar algún dinero para empezar su sueño. Poco después, a los 22, creó la marca Koenigsegg. El empresario sueco se define como un inventor más que un ingeniero. Dice que incluso el no tener una carrera de ingeniería hace más fácil el proceso: él sueña con algo sin límites y pide a los ingenieros que lo construyan.

Visita la galería de fotos de arriba con la historia de Koenigsegg y sigue aprendiendo más de la marca sueca.

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