El Blackbird, el vehículo que se convierte en cualquier coche

Top Gear ha probado en exclusiva el Blackbird, el novedoso invento que está revolucionando el mundo de los coches en el cine.

Los efectos especiales mejoran constantemente a pasos agigantados en el mundo del cine. Top Gear ha probado en exclusiva el vehículo que está revolucionando las escenas de coches: el Blackbird.

Este coche, creado por la empresa ‘The Mill’, tiene como novedad el poder replicar mediante efectos especiales, cualquier modelo del mercado. En realidad, el Blackbird es un coche muy feo, que funciona con motor eléctrico y, cuya principal característica es que puede incluso modificar su distancia entre ejes para simular cualquier coche del mercado.

Con el Blackbird se ahorra mucho dinero, porque con un solo vehículo el director de la película puede tener varios. Es el sustituto por excelencia de los coches reales. Una especie de doble para las escenas de riesgo, como ocurre con los actores de carne y hueso. El caso es que usa una tecnología muy parecida a la que hemos visto precisamente con actores reales. ¿Quién no recuerda a Gollum o King Kong, que en realidad eran versiones digitales del cuerpo del actor Andy Serkis?

Como puedes ver en el vídeo de arriba, debajo de la masa de cámaras y sensores de la carrocería negro mate, el Blackbird esconde un chasis ajustable con motor eléctrico, en el que también se puede modificar la suspensión para adaptarlo al modelo de coche que se desee. Los potentes ordenadores que usan los técnicos en efectos especiales harán el resto del trabajo, creando réplicas exactas de los coches que quiera el director o productor de la película.

Es fácil imaginarse lo que supone el Blackbird para la industria del cine. Se ahorran cantidades ingentes de dinero porque no gastarás demasiado presupuesto para tener varios coches exclusivos.  Esto puede provocar por ejemplo, que en la próxima película de Torrente salgan mejores coches que en Fast and Furious 8 sin ir más lejos. Las marcas también están de enhorabuena, puesto que ahora en las películas podrán salir coches que ni siquiera estén a la venta o que sean simples concepts aún.

El futuro avanza sin compasión amigo...

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