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La DGT recuerda las tres normas básicas de las rotondas

La DGT recuerda las tres normas básicas de las rotondas

Si tuviéramos que elegir cuál es el lugar de la calzada que más conflictos genera, entre los candidatos estarían, sin duda alguna, las rotondas. Hoy en día son muchos los conductores que siguen incumpliendo las normas que regulan la circulación de estas intersecciones. Consciente de ello, la Dirección General de Tráfico ha vuelto a recurrir a las redes sociales por enésima vez para explicar cómo afrontarlas: estas son las tres normas básicas de una rotonda.

Ese desconocimiento de las normas es uno de las principales causas de los accidentes que tienen lugar en las rotondas. La DGT explica que hay diferentes tipos de glorietas, pero independientemente de su forma todas se rigen por tres normas clave que hay que respetar para preservar la seguridad vial… y tu bolsillo. La sanción por circular mal por el interior de una glorieta está recogida en el Artículo 74 del Reglamento General de Circulación e implica una multa de 200 euros.

Las tres normas básicas de las rotondas

Para intentar que los conductores aprueben, de una vez por todas, su eterna asignatura pendiente vamos a recordar, de la mano de la Dirección General de Tráfico, los tres pasos básicos que hay que seguir a la hora de hacer una rotonda.

1. Respetar la prioridad

Cuando te acercas a una rotonda tienes que tener algo claro: debes ceder el paso a los vehículos que ya están dentro porque suya es la prioridad. Si no respetas este precepto no sólo entorpeces la circulación, también puedes provocar un accidente. El resto de las normas que rigen un cruce se mantienen. O lo que es lo mismo: el coche de la derecha siempre tendrá preferencia de paso sobre nosotros.

La DGT recuerda las tres normas básicas de las rotondas

2. Señalizar el cambio de carril

Los intermitentes se han convertido para muchos en algo semejante a un animal mitológico pese a su función esencial, que cobra especial relevancia en las rotondas. Tendrás que señalizar cualquier cambio de carril y, por supuesto, tu salida de la glorieta. Ten en cuenta que algunos de estos cruces están especialmente congestionados: por esta razón es recomendable indicar con antelación nuestros movimientos y mantener cierta distancia con el resto.

3. Salir por el carril exterior

La normativa nos indica que en la carretera tenemos que circular por el carril derecho, pero esto cambia en una rotonda: la vía por la que debemos movernos dependerá de la salida que nos corresponda. Por lo tanto, el margen exterior (el derecho) está reservado para abandonar la glorieta y sólo podrás ocuparlo cuando vayas a realizar esta maniobra. 

En el resto de los casos tendrás que circular por el interior para no impedir que el resto de vehículos salgan. Ten en cuenta que no pueden abandonar el cruce desde los carriles interiores: cuando llegue el momento de salir, incorpórate al exterior y si este movimiento no es posible dibuja un nuevo giro hasta que puedas ocupar la zona correcta.

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