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Un fórmula 1 y otros coches de Tom Cruise: una misión imposible

Aunque parezca una misión imposible, ahí van los bugas del famoso cienciólogo.

Imagen de perfil de Javier Prieto

Entre los coches de Tom Cruise, tan chulos como los de Arnold Schwarzenegger y Silvester Stallone, se encuentran los modelos más espectaculares de Bugatti, Porsche o Chevrolet.

Está claro que a la estrella de Hollywood le molan los capricihitos rodantes muuuuy exclusivos. Colecciona casi tantos como éxitos profesionales.

Prepara el babero porque hoy abrimos para ti las puertas de su garaje de par en par, el cual parece un museo automovilístico.

 

Rancing Cruise

 

El actor de 54 castañas que continúa protagonizando pelis de acción como si fuera un mozalbete, traslada ese espíritu juvenil a sus vehículos.

Y como está forrado con una fortuna estimada en unos 53 millones de dólares puede comprarse los purasangre que quiera. Para eso se lo ha ganado con taquillazos como Top Gun, o la interminable saga de Misión Imposible.

En Days of Thunder dio rienda suelta a su pasión por la velocidad. Mira cómo controla en este vídeo.

 

 

Uno de los coches de Tom Cruise que más nos mola es el Bugatti Veyron. Por su potencia brutal de 1.001 caballos, su diseño rompedor y el millón largo de euros que cuesta, suele producir esguinces cervicales a su paso. Y si en su interior va el conocido artista, pues mucho más. Sobre este bicho, sobran las palabras. Simplemente, admíralo.

Siguiendo con los deportivos, el humilde Porsche 911 Turbo que posee no está nada mal. Sin embargo, por prestaciones y precio, no le llega a la altura del zapato al Bugatti.

 

Tom Cruise, Porsche 911 Turbo

 

De hecho, cuenta con una potencia casi la mitad que aquel (580 raquíticos caballos) y un coste que apenas supera los 230.000 euros. Una ganga para esos días en los que el amigo Tom se siente un trabajador más del mundo del espectáculo.

 

 

Por cierto, su afición por el fabricante de Stuttgart le llegó cuando rodaba la cinta Risky Business, donde aparecía con un precioso Porsche 928. Y desde entonces parece que le cogió el gustillo al asunto alemán.

Como buen patriota, en su parking no podían faltar las mecánicas de su país. Y uno de los coches de Tom Cruise que más le flipan son los Saleen S281, una variante extrema del Ford Mustang.

 

Cruise

 

Como es un tipo indeciso, se compró un par de ellos idénticos, pero uno naranja y otro antracita. 

También algunas piezas clásicas,como los Chevrolet Corvette ´50 y Chevell SS tiene un hueco en el corazón del ex sex simbol. 

 

Corvette ´50

 

Pero a ver, que no todo van a ser piezas de museo. En algunas ocasiones, más bien escasas, suele sentarse en automóviles más normalitos, quizás para saber cómo son aquellos que conduce la gente normal.

Si te pasas por Londres, podrías verle con un proletario BMW... para después subirse a un Gulfstream IV SP, su jet privado, por si no lo sabes. ¡Que cosas!

 

BMW

 

Para finalizar, te contamos que como gran apasionado de la velocidad que es, no ha dudado en ponerse al volante de un monoplaza de Red Bull y darse unas vueltecitas con él en un circuito. 

También nos demostró su destreza al volante en un programa de Top Gear al que asistió con Cameron Diaz. Anda, échale un vistazo a la galería, disfrutarás con los coches de Tom Cruise como un niño con zapatos nuevos.

 

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