Havana Motor Club: el documental que no deberías perderte

Entre la clandestinidad y la permisividad de la autoridad, las drag race existen en Cuba...

Bent-Jorgen Perlmutt, el autor que está detrás del documental 'Havana Motor Club', puede ser el maestro de la oportunidad, o el tío con más coña más afortunado del mundo. Su documental, que se adentra en las drag races de Cuba, está disponible para descargar en iTunes, justo en el momento en el que la isla está en pleno proceso de apertura y cuando Obama se presentó allí con la familia (suegra incluida). Vamos: que si buscas algo sobre Cuba aparece él.

Vayamos al fondo del asunto. Sí: en Cuba hay coches rápidos, pero en realidad este documental te retrata un páis que se encuentra en una encucijada. Chicos, llamadme loco, pesao o cansino: estamos viviendo un momento histórico que recordaremos siempre, bla, bla, bla.

Volvamos al tema: la revolución cubana siempre ha tenido sus más y sus menos con las carreras de coches; por ejemplo, Juan Manuel Fangio fue secuestrado por un grupo de guerrilleros revolucionarios durante la celeberación del GP de Cuba de 1958. Por cierto, en esa carrera un accidente se llevó por delante a siete espectadores, por lo que al año siguiente se prohibió la celebración por ser peligrosa... ¡y elitista! Ya en 1962 se eliminó por completo del calendario.

'Havana Motor Club' se rodó entre 2012 y 2013 y a lo largo del metraje del documental sigue a un grupo de corredores clandestinos mientras se preparan para la primera carrera oficial en más de 50 años. Es curioso ver la mezcla loca de coches preparados con diferentes piezas y el enfoque que cada uno de los personajes que aborda, que son hijos de la revolución y tienen diferentes acercamientos a su deporte... además de infinitos chascarrillos que contar.

Si te bajas el documental de carreras en Cuba, vas a conocer a Reinaldo López García, 'Rey', que es hijo de una estirpe de mecánicos cubanos. Conduce un Chevrolet de 1955 que es una especie de Frankenstein , ya que utiliza partes de varios modelos de la era en la que los coches yankis eran lo común en la isla, y que refleja el genio con el que los cubanos se las han tenido que apañar para sobrevivir en los tiempos duros.

Su contrincante y rival es Carlos Álvarez, piloto y mecánico que hace sus coches gracias a un cubano americano rico que le manda piezas de EEUU. Entre sus coches está “El Exterminador”, un Chevy del 56, y un Porsche4 924 alq ue le ha metido un V8 también de origen Chevrolet.

Pero todo esto, lo creas o no, se queda en (casi) nada al lado de Jote, como se le conoce a José Antonio Madera, que le ha metido el motor de una planeadora de las que se usan para llevar a los cubanos clandestinamente hasta Miami a un Ford Fairlane de 1951. El sonido de esta cosa hace que merezca la pena pagar por descargar 'Havana Motor Club'. Aquí hay una triste ironía: Jote está deseando abandonar Cuba en una de esas embarcaciones...

En cuanto a la carrera esta de Cuba, durante el metraje la pregunta que está en el aire es si se celebrará definitivamente. Nada en Cuba es fácil. Echa un vistazo al documental, que tiene un final al más puro estilo de los mejores guiones de Hollywood. ¡Merece la pena!

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